¿QUIÉN SE RÍE DE QUIÉN?

25 de Febrero de 2008

Acaba de empezar el partido del Olympic de Lyon contra el Barça y nos vamos en un ratito a tomar la tapita al bar. Me voy a descojonar viva porque a algunos hombres parece que les va la vida en ello. Donde vamos no suele haber mujeres gritando por un partido, pero también las hay que vocean y lo viven igual que ellos. Lo que me molesta es que no son capaces de hablar  y levantar la voz en momentos puntuales, sino que lo hacen durante todo el partido y salgo medio sorda. Puedo escoger no ir cuando haya fútbol pero entonces no iría nunca, porque los hay casi cada día y coinciden con la hora en que vamos. Va a ser que no. Tendré que tomar la determinación de hacer oídos sordos y estar a lo mío, pero es que entre nosotros no nos escuchamos y acabamos también a bocinazo limpio, cosa que odiamos los dos. Vamos, que se entera todo el bar si tengo que decirle algo comprometido, como en uno de tantos partidos que hubo una noche, que como era uno de esos que le llaman “importante” había más gente de los asíduos aunque no estábamos muchos. Aquella noche había un “ganao” bien surtido. Unos de pie en la barra con sus tapitas y cervezas aún con la ropa de trabajo, otros vestidos de bonito también con tapa y cerveza engominados hasta el sobaco, otros con un bocata y un refresco, y otros con algún cubata de más a pesar de la temprana hora. Los comentarios eran los típicos de la mezcla de un “buen” partido, del alcohol y de unos cuantos hombres que corren más y juegan mejor desde la barra del bar que los propios jugadores en el campo. Todos gritando a la vez y llamando al árbitro de todo:

-¡¡Hijolagranputaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!! ¡Que no tienes ni puta idea! ¿¿Te quieres ir a tomar “pol” culo, yaaa??- Poca gente, pero abultan como un estadio entero con esos vozarrones varoniles, que más les valía apuntarse a una coral. -¡Que falta ni que faltaaaaaa! ¡¡¿¿No lo has visto, casho cabrón??!! ¡Peaso mostrenco, dos patadas en los huevos te daba yo!-. Me acordé de repente de que no le había comentado a J. que me había salido un bultito en la ingle, de esos de grasa que no tienen importancia pero joden, porque se van haciendo cada vez más gordos y si no los reviento a tiempo ando como si estuviera escocida. De repente un gol me jode la intimidad.

-¡¡Gooooooooood!! ¡Qué güenooo! ¡Qué golafo tío, qué…golafo!- dice uno con la boca llena, escupiendo restos de bocata y mirando a todo el mundo como si lo hubiera metido él. Solo le faltaba que le hiciéramos la ola.

-Bah…si es que es el puto amo, el mejor jugador de todos los tiempos-. Dice el engominao reprimido, que se moría por hacer aspavientos, pero prefiere guardar las formas que va to trajeao y no debe quedar bien visto.

Se forma tal revuelo que decido aprovechar el vocerío para decirle a J. lo del bulto sin que nadie lo oiga.

-Ésta mañana en la ducha…- J. frunce el ceño y se acerca a mí. No oye ni papa.

-¿Qué? Habla más fuerte que no te oigo con este jaleo.- Hay tal vocerío que parece una manifestación más que un partido, asi que decido levantar un poquito el tono.

– ¡Que esta mañana cuando me duchaba, me he notado…

– ¡Omía…no te oigo NADA!- Me empiezo a calentar como una cabrona porque no soporto no poder hablar por la panda de trogloditas. El partido sigue y ellos dale que te pego con el vocerío. Además lo que quiero decirle es algo íntimo, pero no quiero esperar a llegar a casa aunque no sea importante porque luego se me olvida. Ya tengo tal cabreo que como los gañanes no se callan levanto más la voz para contarle, con tan mala suerte, que en ese mismo instante todos deciden callarse y seguir mirando la tele, y se oye:

-¡QUE ME HA SALIDO UN BULTO EN LA INGLE, COJONES!- Y un silencio todavía más sepulcral invade todo el local. Noto esa sensación en el cogote de que me están mirando, y en vista de la vergüenza que me queda por pasar, decido darme la vuelta como si me la soplara que me hubieran oído mirándoles a todos con descaro. Estoy muerta de vergüenza, pero parece que a ellos les ha dado más apuro que a mi y entonces vuelvo a mirar de nuevo a J. como si nada. La gente vuelve a lo suyo y J. no sabe dónde meterse, ni siquiera me mira, hace como que la cosa no va con él y se hace el loco cogiendo el paquete de tabaco (muy socorrido para no mirar a ninguna parte en un momento inoportuno) y saca un cigarro. Mientras lo hace y todavía sin mirarme coge el mechero y dice:

-Hay que ver chiquilla, lo tuyo no es normal…-Seguro que tiene ganas de salir corriendo y no volver nunca más.

-¡Joder! ¿¿Tengo yo la culpa de que toda esta panda de cabestros hayan decididio callarse todos a la vez??…Pues no, hijo…y te aseguro que más vergüenza que tú estoy pasando yo. Sigue hablando como si nada, si tú le das importancia al asunto también se la darán ellos, pero si sigues a tu aire la gente seguirá a lo suyo y punto-. Y así lo hizo, levantó las cejas con disimulo y fué mirando con tiento a todas partes hasta que vió que nadie nos miraba, salvo alguna descarada a la que se le corta el rollo haciendo con ella exactamente lo mismo y deja de mirar.

Cuando terminó el partido, los hombres se quedaron “discutiendo” las jugadas cual expertos en fútbol, cuando el único deporte que hacen la mayoría de ellos es levantamiento de vidrio y barra fija, porque han de estar alli de pie horas incluso teniendo taburetes libres. Al que le toca la esquina del bar y tiene la pared detrás, se apoya en ella resbalando el culillo en el taburete con disimulo y casi sin tocarlo, como aquello de que no se note que está hasta los huevos de estar de pie y le apetece descansar, pero se ven más machos bebiendo durante horas sin sentarse, aunque me apuesto a que más de uno está deseándolo y no lo hace porque le da cosa ser el único. Como si por eso fuera menos hombre. El caso es que fui a por lana y salí trasquilada. Pasé de querer reírme de ellos a meter la pata hasta el corvejón y que todos se decojonaran de mi. Lo tuve merecido, por chula. Y es que en el fútbol y en la vida, nunca se sabe…

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¡CRISIS! VÉ HACIA LA LUUUZ…

24 de febrero de 2009

Me pasa con esta crisis tan mencionada lo mismo que en aquel libro “el traje nuevo del emperador”: no soy capaz de verla. Los bares están llenos, en los supermercados sigue habiendo largas colas y los estadios de fútbol se siguen abarrotando. Crisis ¿dónde estás? La gente no se entera de que solo es un ajuste de precios. De no hacer esto cada cierto tiempo, España se convertiría es un país de ricos y este país no tiene tanta riqueza (o no se le sabe sacar provecho) como para llegar hasta ese punto. Entonces se bombardea a la gente a través de todos los medios de comunicación utilizando la palabra mágica “crisis”, el país entero se acojona y todo el mundo empieza a recortar gastos, la mayoría sin tener necesidad de hacerlo. La gente compra menos aunque su economía siga intacta y a los comerciantes no les quedan más cojones que abaratar los productos, cosa que me parece extraordinaria, puesto que desde que entró el euro se han forrado con el puto redondeo, jodiéndonos al resto y haciéndonos pagar 16 pesetas más cuando lo que hoy costaba cien, mañana costaría un euro. A consecuencia de ello los precios bajan. En las tiendas de ropa te cobraban 30 euros por un sujetador de chichinabo, y ahora te regalan un cinturón y dos pares de bragas por lo mismo y además te llaman “señora”, cuando antes te miraban por encima del hombro si llevabas puesto un chándal. Me pasaría el día entrando y saliendo solo para escuchar -¿le puedo ayudar en algo, Señora? Todavía recuerdo un día en Navidad a una tía cabronaza, que no fue capaz de dejar la sopa de letras para atenderme y ahora viene a lamerme el culo, claro que ahora hay rebajas sobre rebajas ya rebajadas y se les ha puesto el culillo estrecho pensando en que se pueden quedar sin trabajo, y las más rastreras que entonces pasaron de mi como de la mierda, ahora vienen con el rabo entre las piernas a hacerme la pelota tipo “Pretty Woman”.

En las tiendas de alimentación te regalaban cupones de mierda con descuentos de miserables céntimos si comprabas un mínimo de 3 unidades del mismo producto, ahora te regalan dos sartas de chorizo campero y un jamón patanegra por la compra de un paquete de compresas.

En los concesionarios de coches había que regatear dos horas a un chulapa encorbatado que se cree superior, y está encantado de que le supliques para sacarles gratis dos putas alfombrillas de todo a cien por un coche que vale un imperio, ahora te regalan el mp3, el navegador, una nevera portátil, una parabólica para el coche y a su abuela con tal de que se lo compres a ellos. Y en los restaurantes, te ponían una mierda de plato muy bien adornadito con una gamba encima a precio de carabinero, el pan a precio de oro (aunque ni lo pidas ni te lo comas), y una jarrita de aguachirri a la que le llaman “vino de la casa” que sabe a agua de borrajas. Y que ni se te ocurra pedir postre, si te quedas con hambre te vas a casa y te haces un bocata de chistorra. Y por ese “menú” del día te pegaban un palo en los riñones que te pasabas una semana comiendo ensalada para amortizar semejante puñalada. Ahora te ponen un plato como toca, un vino que sabe a vino, te permiten fumar donde no se puede y encima puedes pegarte el lujazo de pedir un postre casero aunque sean polvos con agua o leche. Y al pagar te invitan a un chupito. Pues no ha cambiado nada la cosa…casi tengo que alegrarme de que “estemos en crisis”. No tardará todo en volver a la normalidad, en cuanto los precios vuelvan a su ser, porque los comerciantes se habían columpiado de una forma desmesurada. ¿Adónde iba a ir a parar esto? Los que tenían negocio se forraron con el euro de la noche a la mañana, y los que no, nos jodimos vivos. Entonces sí que hubo crisis, por cojones, pero nadie le puso ese nombre cuando hubo que empezar a recortar gastos para paliar esa subida de golpe. Pero a los que les vino bien ya no se acuerdan de que tuvieron su época dorada. Pues los jodientes, ahora sois los jodidos, y tiro porque me toca.

Published in: on 23 febrero 2009 at 19:18  Dejar un comentario  

MAMI, QUIERO SER MILEURISTA

23 de Febrero de 2009

¿Cuántas veces he leído ya un NO ADMITIDO para un puesto de trabajo? y ¿Cuántas veces más me queda por leerlo? La falta de experencia para el puesto solicitado, la falta de títulos y diplomas, la falta de una churra entre las piernas (porque solo quieren HOMBRES), la falta de un buen padrino y la falta de tener 20 años. Es decir: laboralmente hablando, soy una mierda. Tengo la falta de todo. Pero, ¡SEÑORES CEPORROS! Tengo 38 maravillosos años, una salud excelente, una buena condición física, unas manos ansiosas por trabajar, unas ganas desmesuradas por ganar un sueldo digno, una puntualidad inglesa y muchas cosas más, que quizás una mujer con 20 no tiene por su juventud (no todas, por supuesto), o porque no tenga las mismas necesidades que una mujer “madura” y no se esfuerza tanto por mantener el puesto.

La sociedad nos hace viejos de una manera acelerada, mientras que para el tiempo todavía somos jovenes, o casi. Dejé incluso de ir a sellar el paro porque era una pérdida de tiempo. Después de casi cuatro años haciéndolo me dí cuenta de que no servía para nada, me hacía sentir fatal estar esperando una cola enorme de gente para ir todos como borregos a que nos pusieran un sello de mierda, en un papel de mierda. En el futuro nos marcarán a fuego en la frente: “IMPRODUCTIVO”,  para que todo el mundo se entere de quiénes somos los que no damos un palo al agua: unos porque no quieren y a otros porque no nos quieren. Y todos allí, con esa cara de póker, que parece que somos los únicos que estamos en la cola esperando el sellito de los cojones, cuando todo el mundo va por lo mismo. Quieres que te trague la tierra de la vergüenza que te da y pasar desapercibida mirando al suelo, como si eso te hiciera invisible. Te empiezas a sentir mejor mientras la cola avanza, y de repente alguien te da un bocinazo por detrás que se enteran hasta los del edificio de enfrente:

-¡Hombreeeeeeeee! ¿¡Pero qué haces aquiiiii!?.

-(Comprar boquerones ¡No te jode…!) Pues nada, a sellar la gandula, ya sabes…¿Y tú?.

-Yo vengo a preguntar una cosa para mi marido.

(¡Los cojones!, Si te he ví sellando la última vez que vine ¡zopenca!) ¡Ah..! ¿Y qué, cómo te va? Hace tiempo que no nos vemos (Por suerte, porque ahora es cuando me empiezas a hablar de trapos, de lo mala puta que es tu vecina y que de que tienes dolores por todo el cuerpo. Menos mal que ya me toca el turno).

-Pues mira, ahora mismo me voy al médico, porque tengo (lo sabía…) un dolorrrrr, que me coge todo el cuello (yo también te cogería del cuello) y me estoy empezando a quedar afónica (pues lo disimulas muy bien) y con tantas cosas que tengo que hacer, no quiero ponerme mala.

-(Yo tampoco quiero ponerme mala, pero tú lo consigues) Pues nada chica, vete cuanto antes y cuídate esa garganta. Venga, que ya me toca, nos vemos. Un beso a los niños y otro al marido de mi parte (A tu marido mejor una patada en  los huevos  y a tí una afonía semanal es lo que os daba).

No sé en qué momento me volví tan amargada, pero cada vez que tenía que ir me avinagraba.  Y es que no pido tanto: un jodido trabajo con un hipotético sueldo digno: mil euros. ¿Quién da más…?

 

Published in: on 23 febrero 2009 at 14:51  Dejar un comentario  

MI BUEN AMIGO “LAGUN”

22 de Febrero de 2009

Éste es Lagun, mi buen amigo. Un mastín que apareció en la puerta de casa hace ahora exactamente un año. Estuvo unos días rondando por aqui y desapareció. 

Volvió a aparecer siete meses después. Este era su aspecto. Estaba igual, hecho un asco, en los huesos, con cicatrices en la cara y muy sucio. Se dejaba acariciar y lloraba cuando lo hacía. Un perro noble, me enamoré de él nada más verlo. Le puse comida y agua y aquí se quedó, ya casi no se movía de la puerta. Se iba pero volvía al rato o las horas. Me tuvo en vilo mucho tiempo porque temía que lo atropellara un coche o que aguien le hiciera algo y salía de casa muchas veces al día para ver si estaba y si estaba “bien”, y para darle de comer. Si escuchaba ladridos o llanto de madrugada también me levantaba. Si viviera en mi propia casa me lo habría quedado sin dudarlo, pero como es asi lo puse en el foro de Arca de Noé por si alguien lo quería. Dada su situación pensé que nadie se iba a molestar, pero no fué asi, una mujer se inteseró por él. Una amiga de ésta me llamó para saber dónde estaba porque querían verlo. Hicieron venir a una veterinaria y le hizo una analítica en plena calle porque que era imposible llevarlo a ninguna parte de momento, al tener más perros quería saber si tenía alguna enfermedad contagiosa. A raíz de ahí conocí a L. El perro tenía Leishmania, Ehrlichia y una anemia de caballo. C. se lo llevó a su parcela donde tenía más perros, pero un día se escapó. L. me llamó para darme la mala noticia. En ese momento lo dí por perdido porque aquella parcela estaba a unos 150 metros de la autovía y era muy fácil que un coche lo atropellara. Me pasé el día pensando en él, en dónde coño podría estar y si seguiría vivo. Por la tarde fuimos al súper a hacer la compra al pueblo de al lado. Aproveché para mirar durante el trayecto por las cuentas por si lo veía tirado. ¡Qué mal rato…! Cuando llegábamos a casa con el coche, lo vi desde lejos, estaba en la puerta. Había recorrido cuatro kilómetros para “volver a casa”. Mi pobre….me bajé del coche cuando aún no estaba parado para ir a hacerle mimos, y lloraba mi angelito. Se me cayeron lágrimas como puños de la emoción de verle sano y de saber que había escapado para volver. Me faltó tiempo para llamar a L. y darle la buena noticia: Laguna estaba bien y conmigo. A raíz de ahí L. pensó que si se habí escapado un vez del la parcela de C. podría hcerlo más veces, y decidió meterlo en una residencia canina hasta encontrarle adoptante. Todo pagado de su bolsillo: la residencia, los potitos que le daba porque son ricos en proteínas, la medicación, las salchichas que lleva siempre, el pienso, todo. Ahora le ha castrado y vacunado porque le había salido una adoptante en Valencia, pero cuando todo estaba a punto, la chica se ha echado atrás con la disculpa de que se va a mudar. Chorradas varias. Mal para L. porque ella lo paga todo y bien para mi (egoísmo puro) porque le voy a poder seguir viendo. Mi angelito ahora está así de precioso y sigue esperando a que alguien le adopte. 

Published in: on 22 febrero 2009 at 23:31  Dejar un comentario  

SIN PALABRAS…

20 de febrero de 2009

Ni aunque pasaran siglos podría dejar de asquearme la raza humana. Ayer vi estas fotos en Arca de Noé. Ya no me quedan palabras, necesito un vocabulario nuevo para definir tantas atrocidades que se cometen con los animales. Claro está que quienes lo hacen son unos mierdas, los más cobardes de toda su casta. Suelen ser unos reprimidos, enanos mentales, no dan para más. Son despojos humanos, escoria, una lacra social asquerosa. Si se muriesen todos de golpe me cogía una buena cogorza. Otra, quiero decir. Vamos…un coma etílico asegurado. En el país habría un montón de parados menos, quiero decir, de parásitos en este caso. Y ahora que “estamos en crisis” iría estupendamente deshacerse de tanto baboso. Total, no sirven para nada, son unos auténticos inútiles, están hechos con recortes de quirófano. Son bastardos, garrapatas sociales, desechos de maternidad, la mierda más grande de todas las mierdas. Lo peor de esta sociedad, no menos asquerosa. Piensan que son unos héroes porque no saben el asco que dan… Me pregunto cuántas veces seguidas sería capaz de cagarse encima un aborto de la naturaleza de estos que maltratan animales, si estuvieran en el lugar del animal: por ejemplo, en el de esta perra,encontrada tal cual está en la foto, ahí tirada sin nadie que le hiciera caso. Tiene un agujero en una pata y una cuerda que lo atraviesa. Otro agujero cicatrizado en la otra pata. Está desnutrida y deshidratrada y tendrán que amputarle la pata, o lo que queda de ella. ¿Cuántas veces te cagarías encima del miedo, nenaza? Seguramente morirías de un infarto por no ser capaz de soportar tanto dolor. Pero es normal, los mierdas como tú y como todos lo que maltratáis animales solo podéis llegar a eso en la vida: a ser unos auténticos mierdas. Nadie os quiere al lado porque dáis asco. Os escupiría en la cara a todos si pudiera. No duele, pero es humillante y eso jode a veces más que cualquier otra cosa. Estoy segura de que quienes hacen estas cosas, tienen la pobre churra tan pequeña que solo pueden descargar la rabia con los animales. Y es que no se puede ternerlo todo en la vida, y tanta mala hostia como para hacerle esto a un pobre animal debió superar el cupo de las virtudes, y es entonces cuando la madre naturaleza decidió a cambio, daros a todos los inútiles una churra pequeña. Bueno…un pellejo difícil de ver. Toda esta panda de babosos que se dedican a hacerles daño a estos pobres angelitos son maricas reprimidos. Cuánto me gustaría que les hicieran un buen boquete en el culo con una churra como dios manda, por maricones, más que nada. Aunque ya querrían ellos parecerse a un homosexual en algo, que a ellos no les llegan ni a la suela del zapato. Todo mi respeto para los gays y lesbianas. Pero me encantaría que alguien les abriera el culo a estas nenitas, para ver el aguante que tienen y saber si son igual de “machos” para eso, que para hacer estas barbaridades con animales indefensos. Bueno, dejo ya a esta panda de anormales y me voy a tomar la tapita de rigor. No merecen más de mi tiempo. Ojalá reventéis todos, hijos de puta.

Published in: on 20 febrero 2009 at 21:04  Dejar un comentario  

COMPLETA-MENTE

18 de Febrero de 2009

Ya tengo hora para los masajes, el viernes por la tarde. Hacen todo del tirón: el masaje, la chocolaterapia y el peeling corporal. Primero uno de nosotros y después el otro. De coña. Mañana llamaré al gine, hoy no me apeteceía.

Tengo el día tonto, nada de particular, pero no estoy en forma, ni física ni mucho menos mentalemente. Me siento rara. A veces tengo ganas de llorar y al rato me apetece cantar, pero prima el pesimismo. Parece una depre, las veo a la legua, sé bien cómo se me acercan y por eso las echo a patadas y lucho con todas las armas que tengo para que ni se le ocurra entrometerse en mi vida. Normalmente pasan de largo, veremos esta vez. Tengo claro que voy a hacer todo lo posible para impedirlo. Experiencia no me falta. Tengo algunos “trucos” que me funcionan bien, y aunque no siempre son efectivos casi siempre logro disuadir el ataque.  Me encantaría saber por qué ocurren estas cosas. En el campo de la medicina tiene su explicación, pero me gustaría saber más allá de la física y de explicaciones médicas y científicas. La mente es infinita y compleja, por eso me encanta. De otra forma no me interesaría. Es un tema que me apasiona porque ha sido, es y será un expediente sin resolver. Por muchos siglos que transcurran nunca se tendrán conocimientos suficientes ni de su funcionamiento ni de su estructura. Es un reto, un engima irresoluble, una anarquía espacial incomprensible, la causa y motivo de los despropósitos humanos y la solución de los mismos, la raíz del comportamiento. Es todo lo que somos.

Published in: on 19 febrero 2009 at 0:36  Dejar un comentario  

LO QUE HAY QUE AGUANTAR…

17 de Febrero de 2009

Hay que ver lo cobarde que soy para depilarme con cera. Acabo de llegar de la esteticién y todavía me tiemblan las canillas, pero no soporto el vello y me gusta la depilación integral. Duele, pero ahora estoy limpia de “polvo y paja”. Merece la pena, aunque no me acostumbro ni a tiros. Siempre me dice “para ser de Bilbao…no te pega ser tan cagada”. Y coño…¡que duele un huevo! Y es que, cuando se acerca con esa espátula que me mira revirao….ofú, que me cago toa y me entra un tembleque que me dan ganas de cerrar las piernas de golpe y decirle ¡una mierda “pa tí”! Pero claro, si no lo hiciera llegaría un momento en que hasta tendría que hacerme rastas en el chirri y no me seduce mucho la idea. La próxima vez me tomaré un cubata antes de ir para envalentonarme e ir en plan vasca….vasca, como dice mi hermana. Con dos cojones, como las de verdad. Me despatarraré y le diré “toa tuya”. Bueno no, a ver si va a pensar lo que no es y la jodimos tía Paca. Mejor me despatarro y me callo.

Y hablando del despatarre, mañana tengo que llamar al gine para pedir cita. Está claro que lo mío es el despelote padre. Oye…que tiene una que enseñarle el chirri a to quisqui: al gine, a la esteticién, a la matrona, al marido…total, que tan pudorosas somos algunas que “pa qué”, si luego te pasas media vida enseñando los entresijos de tus entretelas a media España. Porque el mío lo han visto tantos ginecólogos, que acabo antes nombrando los que me quedan por conocer. Al final ya ni lo piensas, simplemente llegas, saludas, te despelotas y te despatarras directamente. Casi con la misma velocidad y entusiasmo, que cuando tienes prisa por echar un kiki cuando no tienes ni putas ganas y te desnudas a todo trapo por darle el gustazo a la pareja y quitare eso de encima. Y digo casi, porque entusiasmo en ir al gine, ninguno. Que estás ahí, toda “despatarrá” sin saber adónde mirar, con esas cachas como la Maria Teresa Campos toas abiertas, una mirando “pal” Serantes y la otra “pal” Gorbea. Y ahora mientras esás tumbada te empiezas a mirar los pies por mirar a alguna parte de lo cortada que estás, y te das cuenta de que no te has cortado las uñas y tienen el mismo tamaño que los mejillones que había en la paella que te comiste el domingo. Y por si fuera poco, tienes en los dedos un montón de pelusillas de los calcetines. Él, que se va acercando mientras se pone los guantes, que le ves que te mira el chirri con poco disimulo (debe ser para mentalizarse de dónde tiene que meter la mano) mientras te pregunta por tus últimas reglas. Y ahora se acerca tanto, tanto…que ¡joder! en vez ir a hacerte una exploración ginecológica, parece que viene directo a echarte un polvo. Ese momento es extraño, como un desasosiego porque llega el momento más desagradable, y a la vez una sensación de alegría cuando parece que viene directo al kiki. Hasta que te mete el espéculo para hacerte la citología y te cagas en toda su casta por lo frío que está el puto aparato y te dice:

-Está un poquito frío, pero es solo un momento.-

-Sí…no pasa nada.- (¿Lo has probado acaso, listillo…?). Ya estoy acostumbrada.- (¡Los cojones!).

Nadie se acostumbra a eso. El espéculo es como una churra refrigerada, como masturbarte con un frigodedo durante medio minuto. O peor.

A lo largo de los años he tenido ginecólogos de todos los colores: viejos, jóvenes, mujeres, guapos, feos, simpáticos, mongolos, prepotentes, descarados. Vamos, de todo un poco. Pero a este último no sé por dónde cogerle (además de por el cuello) porque no le acabo de pillar el punto. Es muy “echao palante”, supongo que nadie con un carácter tímido puede ser ginecólogo, de ser así tendría que hacer las exploraciones a tientas. No me imagino a un gine timidorro que se acerca a tí “colorao” como un tomate, porque entonces la venganza sería terrible. Le pondría cara de guarrilla salida y desesperada, me despatarraría tanto que la distancia de los hierros para poner los pies se iba a quedar pequeña. Y entonces le haría gestos y toda clase de muecas haciéndole ver que estoy más caliente que la alpargata de un calero. Si…dulce venganza. Por todos aquellos que vienen a tí, tan desvalida, muerta de vergüenza, tan vulnerable, tan desnudita y tan “despatarrá”, en plan “Nena….ábrete bien, que aquí está el macho”. Pues sí, me encantaría vengarme algún día haciéndole pasar a alguno la misma vergüenza que pasamos algunas de nosotras. Todo se andará…

Published in: on 17 febrero 2009 at 20:59  Dejar un comentario  

¡¡PREMIOOOOOOO!!

16 de Febrero de 2009

La noche del 14 fuimos después de cenar a un pub, el “Remember”. Mientras estábamos tomado una copa, se acercó uno de los camareros con cuatro vales para entrar en el sorteo de un masaje. Ayer por la mañana me llegó una mensaje al móvil diciendo que nos había tocado y pasáramos a recoger el premio, y anoche fuimos a ello y de paso tomar algo. El premio es un masaje relajante, una sesión de fangoterapia y un peeling corporal para cada uno. Es la primera vez que me toca algo y me vine a casa con una ilusión tremenda. Me había prometido a mi misma no morirme sin darme un masaje relajante, porque cada vez que me doy uno es para quitarma las contracturas, y la verdad, estoy harta, porque hace un daño de cojones. Como me decía Jaquet, el osteópata al que iba a Francia cuando vivía en Gerona, “es dolor que cura”. Joder con la cura, cuando salía de allí me dolían hasta las pestañas. Encima no me dejaba quejarme, me decía “¡A gritar al campo!”. ¡Qué jodío era! Si no fuera porque tenía unas manos de oro, ya iba a haber ido tantas veces a su consulta en plan masoquista, como quien no tiene nada mejor que hacer. Aguantar el daño que me hacía sin decir ni pío era un reto.  La primera vez que fuí me preguntó si trabajaba en el campo. Decía que la gente que acudía a él eran casi todo campesinos y que tenía la espalda igual de jodida que ellos. Cuando le dije que trabajaba en un hotel se pensó que era broma y se empezó a reir, hasta que me vió la cara de bulldog estreñido y se dió cuenta de que no le mentía. Tuvo que hacerlo en dos sesiones porque las contracturas empezaban en la nuca y terminaban en los dedos de los pies, y hay que tener mucho aguante para soportar todo eso de una sola vez. Soy fuerte, pero no tanto. No jodamos…

Pues a pedir hora, y disfrutar del viaje, que para una puta vez que nos toca algo, no los vamos a dejar pasar.

Published in: on 17 febrero 2009 at 17:13  Dejar un comentario  

LOS DESPISTES

15 de Febrero de 2009

Tal y como estaba previsto hemos ido al mercadillo. He encontrado la sudadera que quería, y además me he venido con un pantalón de chándall, un pintalabios, dos cinturones y un pantalón vaquero bien bonito. Al merca hay que ir con poco dinero porque con el rollito de que es barato (no todo) al final te vas a casa con el coche como los portugueses cuando se van de vacaciones. No he comprado nada innecesario, pero es mejor irse al terminar de comprar lo que se quiere, porque si no te lías y acabas llevándote hasta unas gafas de sol para tu abuela, aunque no tengas. Más contenta que unas castañuelas. Hemos comido en Eroski, que los baretos abren también los domingos. Por supuesto me he ido al baño a poneeeeeeeeeermelo todo. No voy a esperar a Semana Santa para estrenar la ropa. Yo no espero, estreno directamente. J. también se ha comprado un par de prendas, espero no joderlas porque últimamente no sé lo que me pasa, que: o tiño la ropa y se le queda una camisa gris nueva a topos rosas y blancos, o le transformo un jersey también nuevo, que cuando sale de la secadora le vale a la Nancy Cumpleaños. O convierto unas sábanas serias, lisas y bonitas, en unas flamencas, de colorines y horrorosas. A veces pienso que el subconsciente es el responsabele de todo esto, y que en realidad las cosas que no me gustan las jodo de manera intencionada, pero “sin querer”. Tendré que prestar más atención a lo que hago, porque no es normal encontrar meses después, las tijeras del pescado en la caja de herramientas, o meter el bote del azúcar en la nevera y el del Nesquik en el microondas. Y encima darle al botón y quedarme esperando a que se caliente mientras miro cómo da vueltas y empiezan a salir chispas, porque el bote del Cola-Cao es de plástico, pero el del Nesquik es metálico y la que se lía es parda. O lavarme los dientes con gel de baño, y yo que sé cuántas cosas. Y es que no sé por qué coño me despisto tanto últimamente, porque no tengo ningún pensamiento en concreto que me ocupe toda la masa gris (la que me quede) y hacer las cosas sin saber lo que estoy haciendo. Dejarme las llaves dentro de casa y tener que pagar a un cerrajero 70 maravillosos € tiene cojones, pero irme toda chula con mi camisita nueva al bar a comer, con la misma puesta del revés, y no darme cuenta ni al abrocharme los botones, manda huevos. Asi era normal que todo el bar me mirase, y yo buscando con disimulo algún pegote en el pantalón o pensando que tenía pasta de dientes en la boca. Menos mal que al rascarme el costado noté rápido (demasiado tarde ya) la etiqueta por fuera y me fui al lavabo descojonándome de la risa para cambiarme. Pienso que estas cosas si perduran no debería dejarlas pasar. Lo de la memoria es notorio e irremediable, dimito. Pero estos despistes ya tienen dos cojones, no me parecen tan normales.

Se acerca la hora de la tapa, voy a cambiarme (si pudiera por una nueva) y me voy a poner de estreno de nuevo. Qué mal llevo eso de cambiarme de ropa al llegar a casa, y de nuevo al salir. Pero si no lo hago, con tanto gato me iba a durar la ropa nueva, lo que dura dura.

Published in: on 15 febrero 2009 at 20:43  Dejar un comentario  

SAN VALENTÍN MUGRIENTO

14 de Febrero de 2009

J. está leyendo el (único) libro que he regalado. Qué velocidad de lectura, cómo le envidio. Yo necesito ir más despacio para comprender bien lo que leo, y veces ni así. Es por eso que tengo unos cuantos libros sin terminar, porque se me hace eterno y me acabo aburriendo.

Es la una y media. Sobre las dos nos iremos a comer a la Peña de la Guitarra a Carmona. Es autoservicio, se come de coña y hay para todos los gustos. Le he propuesto lavar el coche a la vuelta (me gusta…¡qué pasa!). Sí, un San Valentín mugriento, porque el coche tiene más mierda que un jamón. Está que da pena por dentro y por fuera así que será un buen ejercicio para bajar la comida, aunque no será por la cantidad de alimento que ingerimos, pero es una excusa porque el coche no puede esperar más. Si se me ocurre apoyarme en él seguro que me quedo pegada.

No pienso cambiarme de ropa para ir a comer, me encanta ir de andar por casa con vaqueros y sudadera. Sobre todo cómoda, a mi puto aire. Eso de tener que maquillarme para una hora o poco más…como que no. Me gusta, pero soy una floja para eso. Cuando tengo que arreglarme (aunque hay cosas que no tienen arreglo, valga la redundancia) no lo hago sin antes y durante “el procedimiento” resoplar unas catorce ó quince veces. Me da mucha pereza psustoonerme una careta de pintura para tener que quitármela poco después, me parece una pérdida de tiempo. Además cuando llego a casa y tengo que desmaquillarme ¡Hostias…qué miedo! Es el reencuentro con el mismo careto de siempre, y joder…que no está una acostumbrada a esos sustos, y menos cuando se viene tranquilita de haber estado echando unas risas y de repente ¡zas! me veo y me acuerdo de que tengo que ir a Lourdes a que se obre el milagro. También me acuerdo de Corporación Dermoestética pero la primera opción es gratutia. Mejor espero el milagro. Bueno, es la hora, nos vamos al ágape y a lavar el coche a la vuelta.

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Ya son las siete y aún queda algo de luz. El coche ha quedado limpito, con la mierda que tenía parece nuevo si no fuera por los rayones (y la hostia que le dió la que suscribe en la parte trasera). Hemos ido a comer donde teníamos pensado pero estaba hasta la bandera y hemos terminado en el sitio de siempre que ni siquiera sé cómo se llama. Hemos tenido un pequeño rifi-rafe porque a J. se le ha ocurrido decirme que no salga más con la sudadera que llevo puesta cuando vayamos por ahí a comer o a cenar. Y me lo dice él, que lleva en la manga de la suya un pegote de pasta de dientes. La que llevo está muy usada pero limpia. Dice que mañana vamos al mercadillo a comprarme dos o tres. Pues me pasará como con toda la ropa que compro alli, que cuando llevan unas cuantas lavadas parece que tienen años de uso. Me gusta el merca porque a veces solo ahí encuentro lo que busco, dado que mis gustos en cuanto a la vestimenta se salen de los patrones establecidos aunque en muchas ocasiones no me quedan más cojones que vestir a la moda, porque solo hay  eso “puta moda”. Antes vestía una como le salía de los huevos y había trapos para todos los gustos, pero esto ya no es posible y tenemos que tragarnos la moda con embudo. Recuerdo una vez que quería comprarme un pantalón, ni de pitillo ni de campana, sino todo lo contrario. No fui capaz de encontrarlo, incluso recurrí a mi ex-marido (con el que nos llevamos de coña) para que me lo buscara por Gerona en algún momento que fuera a alguna tienda o echando un ojo si pasaba por algún escaparate. Aproveché también un viaje a Murcia a casa de unos amigos para husmear por las tiendas, pero fue en vano. Con tal de no seguir la moda y de no ponerme esos pantalones de mierda que parecía ir marcando las horas a cada paso, se me ocurrió entrar en una tienda de ropa masculina y comprarme uno de hombre, que a ellos todas las marcas no les hicieron comulgar con ruedas de molino y casi todas las tiendas tenían pantalones con campana y sin ella. Para cojones, los míos. ¿Quién decide que un pantalón es hombre o de mujer? Pues yo me pongo lo que me da la gana. Y aunque sea una bruta y tenga una lengua afilada, unos pantalones de “macho” no me hacen sentirme menos mujer, solo porque alguien decide por todos lo que es de hombre y lo que es de mujer. Es como si yo mañana saliera a la calle con la funda del colchón puesta y digo que es moda, y femenina. Porque yo lo valgo.

¡Coño con la ropa, con la moda y con las putas maneras! Ya estoy harta de tanta chorrada. Ni soy lo que visto ni lo que como, que estoy cansada de escuchar tanta pollada. Soy lo que puedo y lo que quiero y se acabó el cuento. Si me llaman antisocial, me la suda, hago lo que me da la gana con mi vida; si me dicen que no puedo ir toda la vida a contracorriente, me la trae floja, voy por donde quiero y si me va mal el problema es mío; si me dicen que no soy femenina, me la trae pendulona, a nadie le ofende mi forma de ser y si me dicen que no visto como una mujer, me importa un huevo, tengo criterio propio, como si quiero salir a la calle con la cortina del baño a modo de capa.  No soy una borrega.

Mañana pues, iremos al mercadillo a ver ropa. Me compraré una sudadera si me gusta y si la hay de mi talla, así se termina el cuento. Lo que no pienso es pasarme toda la mañana mirando trapos, porque no tengo estómago. Sí, hasta para eso soy rara, por eso solo he ido en una ocasión con la hija pequeña de J. que me tuvo toooooooooooda la mañana por la calle Sierpes y demás familia pateando de tienda en tienda. Y vamos, si es para comprar…pues mira, pero ¿¿¿solo por chafardear??? …una mierda como un piano. De hecho no he vuelto a ir más con ella en los casi cinco años que llevo viviendo aqui. A mi que me suelten en Leroy Merlin, que alli soy feliz. Pues nada, mañana de compras. Aprovecharé a ver si veo un cinturón de esos que tienen muchos agujeros, de macarra, que son los que me gustan, pero nada de esos que miden medio metro de anchos, de los de moda, que más que un cinturón parece una faja. Que a mi me parece que esos cinturones se los pone mucha gente para matar dos pájaros de un tiro, que quedan muy monos por encima del jersey, y a su vez esconden debajo un michelín como un mulo. Me voy la a ducha, esta noche me voy a poner como una pimpolla solo por haberme tocado los huevos durante la comida con el rollito de la ropa. De coraje…mira tú.

Published in: on 14 febrero 2009 at 13:57  Dejar un comentario  

JODIDA EDAD…

13 de Febrero de 2009

Me estaba sintiendo mal. Los ojos me hacían una cosa rara y se me ha ocurrido mirarme la glucosa porque suelo tener bajadas, pero para mi sorpresa ha sido todo lo contrario. Solo me faltaba eso, que me empezaran a dar subiditas también. Creo que ha llegado la hora de ir al médico, con lo poco que me gusta.

El año pasado me hice una curva de glucosa, pero me tocó una simpática que me dijo que mirase los resultados en casa y que si no veía nada anormal no hacía falta que volviera (tan fea no soy, joder…). Qué pocas ganas de volver a verme debía tener, o qué tía más floja. Algunos valores se pueden comparar, pero la verdad es que no entendí apenas nada porque no es una analítica en la que una, que no sabe hacer la O con un canuto, sepa valorar el resultado final. Es decir: si fuera diabética soy ajena a ese dato. Ya con el cabreo por supuesto no volví. Ahí sigue el sobre con los resultados esperando a que alguien los interprete. Aunque esta clase de enfados solo le perjudica a mi salud. Pues lo dicho…va siendo hora de volver, aunque por supuesto, no a su consulta. Tía floja, a tí que den dos duros.

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Pues después de toda la tarde de subidón ha vuelto la normalidad. El lunes me pasaré por el galeno. Me faltan dos afeitados para la cuarentena y ya empiezan los achaques, pero mejor no me quejo, que tengo buena salud.

Al final he tenido que ir a buscar el libro a MRW. En las observaciones al comprar el libro puse bien claro que el timbre no funciona y que llamasen por teléfono al llegar al domicilio. Como no llegaban y en vista de que me iban a joder la sorpresa, he llamado por teléfono y me han dicho que han estado aqui, pero que el repartidor no lleva teléfono: mentira, y gorda. Al ir a buscar el paquete la chica le ha llamado al móvil para saber si tenía el paquete en la oficina o lo llevaba con él. ¿¿Cómo pueden ser tan embusteros?? Deben pensar que la gente es idiota. Valiente mierda de servicio.

San Valentín accidentado: un libro está agotado y el otro casi lo devuelven porque decían que estaba “ausente” cuando he estado en casa hasta casi las seis de la tarde y han venido por la mañana. Maaaaaannnnnnda huevos….Vamos, me han llamado despistada muchas veces, pero ausente, pues no. Que se vayan un poquito a la mierda también.

Nos acabamos de encontrar a la vuelta de recoger el paquete con C.J. un amigo de J. le ha dicho que venga a tomar una tapita al bar donde cenamos todas las noches. Estamos esperando a ver si llama para confirmarlo. Nos íbamos a ir de cena para celebrar un día tan comercial como es mañana (una excusa para hacer algo diferente aunque no la necesitemos) pero me apetece quedar con ellos. Hace meses que no nos vemos y los niños estarán cambiados. La niña me estresa. Tiene cuatro años y es como la novia de Chucky, de armas tomar. Empieza a darle guantadas a todo lo que hay en la mesa y de repente no queda más que el mantel, el cenicero (porque pesa un huevo) y el servilletero balanceándose como un tentetieso. Es como Atila, por donde pasa no crece la hierba. Ahora está algo más formalita, pero recuerdo hará un año más o menos, una noche cenando con ellos en un bar, el peque no había nacido aún y toda la atención era para ella (no sé qué es peor…). Me cuesta recordar si quedó algún vaso de tubo entero sobre la mesa. Todos los refrescos a tomar por culo. Menos mal que la conozco y cogí mi copa de vino a tiempo porque no le quito el ojo de encima cuando quedamos. O te acercas a darle un besito y te suelta una hostia del copón, de esas que aunque sea una niña te hace un daño que te cagas, te deja el papo como un tomate y te quedas con cara de gilipollas con la mano en la mejilla, sin saber a dónde mirar y muerta de vergüenza, sobre todo porque no puedes devolverle el sopapo al “angelito”.  O te mete una patada por debajo de la mesa si coincide su asiento esquinado con el tuyo, mientras está haciendo chicle con el trocito de pollo en la boca y te mira sonriendo, cerrando los ojos y enseñándote los dientes, como diciendo “A joderse tocan…”. El peque tiene un año y algo y parece que sale también guerrero, aunque el semblante de los dos es angelical. Me recuerda la película “Éste niño es un demonio”, pero con niña. Si no vienen, lo dicho, a celebrar San Valentín, una posible diabetes y 571 € de la factura de la luz. A este pobre deberían ponerle un busto. Con solo su sueldo vivimos cuatro y mantiene dos casas. Sus dos hijas (grandes) en el piso de arriba y nosotros en la casa de abajo. La grande ahora en el paro, la peque en la universidad y la que suscribe también en el paro desde hace un milenio. Con esta edad y sin estudios no me quieren ni de palanganera. El día que me salga un trabajo, me pienso coger tal cogorza que llegaré a tener unas gotitas de sangre en el alcohol. No me quejo, vivo bien, demasiado para lo que he vivido anteriormente. Tengo cubiertas mis necesidades y puedo permitirme el lujo de fumar y de salir todas las noches a tomar una tapita con sus respectivas (dos) copitas de vino. Eso para mucha gente es impensable. A veces necesito algo, como unas zapatillas de deporte que me compró hace un par de días, porque las que tenía llevaban rajadas casi hasta la mitad, hacía tiempo. Él no se fija porque es muy despistado y a mi me da cosa decirle porque no me siento bien haciéndole gasto. La verdad es que parecía la botilde, era un descojono, me alegro de que se haya dado cuenta, porque por no hacerle más gasto no le habría dicho nada y habría terminado convirtiendo las zapatillas de deporte en unas chanclas atándomelas a los dedos de los pies con la cuerda del chorizo.

El cinturón, al primer tirón que le dé al ponérmelo también se acaba partiendo. Tampoco pienso decirle nada aunque está pelado y está hecho un asco. No son cosas que me preocupen. He aprendido a ver que lo que tengo ahora es mucho, aunque lo anterior también lo fué en su momento. Por eso no me gusta quejarme aunque a veces no pueda evitarlo. Pero me dan igual las carencias, lo importante es lo que tuve, y sobre todo que lo pude tener.

Published in: on 13 febrero 2009 at 12:50  Dejar un comentario  

BUSCANDO UN LIBRO DESESPERADAMENTE

12 de Febrero de 2009

He buscado por todas partes. Me dicen que uno de los libros está agotado. Se trata de “Los primeros pasos del Estado Constitucional: Historia Administrativa de la regencia de Maria Cristina de Borrón”. Perdón….de Borbón. Y es que tiene dos cojones el nombre del libro…

El regalo eran dos libros: “Esos cielos” de Bernardo Atxaga, y ese otro. El primero lo llevo buscando dese el año pasado por las mismas fechas, pero también estaba agotado y me quedé sin regalo. Bueno, en realidad él se quedó sin ese regalo. Menos mal que me he acordado. Me dió mucho coraje no encontrarlo entonces, el mismo que me da ahora no encontrar el segundo. ¡Qué mala suerte,coño! Y es que si pudiera hacer un regalo mejor, le regalaría un circuito de spa, que falta le hace relajarse y que le den un buen masaje terapéutico, pero me ha sido imposible recaudar más pasta que para dos libros. De todas formas para él no hay mejor regalo que eso: un libro, aunque a mi, personalmente, me gusta variar para no ser tan repetitiva. Tengo que esperar a encontrarlo. De momento le haré medio regalo, que es uno de los dos libros. La otra mitad espero que no tarde mucho.

Él no me regalará nada porque pasa de estas cosas, pero yo no hago caso de estas fechas. No voy a decir que no me gustan los regalos porque el factor sorpresa me encanta, pero precisamente por eso, estas fechas no son dignas de regalos sorpresa, sino de regalos esperados y deseados. Prefiero el resto del año para recibir algo si tiene que llegar.

Published in: on 13 febrero 2009 at 0:04  Dejar un comentario  

LA IRA

11 de febrero de 2009

Llevo media tarde buscando un libro por internet para regalárselo a mi pareja por San Valentín. Precisamente porque los dos pasamos de esas cosas, no se lo espera. Además lleva tiempo buscándolo y parece que ha dimitido porque no me ha vuelto a comentar nada. Sabe que estoy boquerona asi que no se lo imagina. Me llega justo para los dos libros. Ahora solo falta que lleguen a tiempo, que va a ser que no.

Me ha sonado el móvil de nuevo y ya es el tercer mensaje que me llega. Es una cadena de esas de no sé quién coño que me dará dinero en 4 días si lo reenvío a 6 amigas. Manda huevos…estoy como para tirar el dinero, sobre todo porque no lo tengo. Más cadenas…hasta ahora eran solo las que llegaban al correo electrónico, ahora también al móvil. No sé qué será lo siguiente, supongo que volver a meter la pesetita de los cojones en un sobre, escribir una verborrea acojonando a quien le llegue con que tendrá mala suerte si no envía no sé cuántas cartas a ciertas direcciones de correo. Todavía recuerdo cuando ese timo llegó a mi casa. ¡Es estoy de las cadenitas hasta los huevos! Algunas son bonitas y se las envío a mi sobrina y alguna amiga, pero acaba una hasta el moño de hacer reenvíos.

Son las ocho y cuarto. Tengo que ducharme para ir a tomar una tapa al bar. Si no fuera por eso no saldría de la cueva más que los fines de semana, así que me va bien para tomar el aire, aunque sea el del bar. Es como un ritual, el momento del día que utilizamos para dedicárnoslo el uno al otro, el único tú a tú donde hablamos de nosotros. El resto de la tarde la dedicamos cada uno a lo que nos sale de las entretelas. Los dos en casa pero cada uno a su aire. Respetamos el espacio de cada uno y asi no nos agobiamos de estar siempre juntos. Él se pone en lo que llamamos “despacho” donde está el pc de mesa, y yo en la sala con el portátil, o ejerciendo de maruja, según apetencia. Ninguno de los dos sale con nadie sin el otro a no ser que sea una para comida de empresa en su caso, o para algún tema de la protectora en el mío. Lo llevamos bien, creo que sabemos repartirnos el tiempo, aunque en ocasiones estoy ñoña y le pido que me dedique un ratito si tengo alguna necesidad emocional, pero rara vez ocurre. Además me cuesta mucho aburrirme, siempre tengo cosas en la mente para hacer y eso hace que no tenga que darle la brasa contínuamente.

Ya son las ocho y media. No tengo ganas de ir a ninguna parte y hoy tengo los dedos sueltos. Me encanta escribir aunque sea sin sentido. Si hablara tanto como escribo no me soportaría ni mi padre (QED) 😦

Algunos días dejaré las faltas de ortografía. La puta dislexia me hace perder un montón de tiempo corrigiendo pero no soporto una mala ortografía, por lo que la cantidad de faltas delatará mi estado de ánimo además de lo obvio. Voy a ducharme, tengo que salir casi por cojones porque sino me voy a oxidar.

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Son casi las doce. Qué desolación….Han puesto un post en el foro de un HIJO DE LA GRAN PUTA que ha utilizado a su perro (un husky) comosaco de las hostias (literalmente). Parece ser que vino dejuerga por la mañana y no tuvo mejor idea que esa. Con la músicaa todo trapo la vecina no fué capaz de escuchar los aullidos del perro, pero cuando llamó a la puerta para decirle que baje la música, le abrió la puerta lleno de sangre. Ella optó por llamar a los padres de él y ahí se descubrió todo el pastel. En este pais tan asqueroso y mierda lo más seguro es que le “condenen” a unos euros de multa por día durante un tiempo, en todo caso le encerrarán un corto plazo de tiempo, no más. Para estamos en españamierda, donde cada uno puede hacer lo que salga de los huevos sin temor a nada. Cómo me gustaría que me dejaran a ese despojo humano. No hay nada mejor que la ley gitana “ojo por ojo,diente por diente”, y si el mundo se queda ciego, que le den mucho por el culo. Yo me limpio el culo con el pacifismo. Hace años que me cansé de esa idea estúpida. No es más que una analogía del “poner la otra mejilla” de los creyentes. Yo no creo en chorradas varias, por lo que me quedo con las ganas de arrancarle la cabeza a ese hijo de puta barata y bastardo.  Cuánto me gustaría poder construir un país nuevo, con mis normas, por supuesto. Sería una mezcla entre dictadura, por la dureza con el incumplimiento de las normas, y anarquismo, por la ibertad de las personas, aunque con un límite establecido, por supuesto.

Me voy a la cama con mal cuerpo  para no perder las buenas costumbres. Mañana será otro día.

Published in: on 11 febrero 2009 at 20:37  Dejar un comentario  

EL COMIENZO

Y aquí empiezan mis andaduras de nuevo escribiendo sobre todo lo que me apetezca en cada momento. Aunque me encantaría escribir todos los días, abro este blog siendo consciente de mi inconstancia y de que no lo haré a diario como quisiera. Y será un algo más incabado, como tantas cosas que empecé y en el camino quedaron. Ni me arrepiento ni dejo de hacerlo.

Colaboro en lo que puedo con una Asociación Protectora de Animales “Arca de Noé”, de Sevilla. Y aunque no suelo comerme un rosco ni pidiendo donativos, ni captando socios, ni casas de acogida ni adoptantes, sigo en mi empeño por ayudarles, porque los peques abandonados y maltratados son cada vez más,  por mucho que digan que eso está cambiando. Habría que cambiar la ley de Protección Animal de manera radical y urgente para que esto fuera posible. Mientras tanto, las pocas personas que somos amantes de los animales, tenemos que hacer lo que podamos para sacar adelante a tantos angelitos desamparados.

Dicho esto, comienzo hoy mismo con este, mi desván secreto y diván público, sin esperar nada más que darme el gustazo de plasmar mis diarreas mentales.

Published in: on 11 febrero 2009 at 13:34  Dejar un comentario