¡¡ZORIONAK AMATXU!!

30 de marzo de 2009

Hoy cumples 80 añitos. Me encantaría estar contigo para celebrarlo juntas pero siempre la distancia nos separa. Mil kilómetros no son muchos, pero sí los suficientes como para no poder estar contigo cuanto quisiera, que es todos los días, aunque sabes que te llevo siempre conmigo. Supongo que ya te han dado nuestro regalo. No es gran cosa pero sé que es lo que más te gusta y que lo vas a disfrutar mucho.

Pero Amatxu, lo que en realidad quiero regalarte, es la luna envuelta en papel de regalo y hacerle un lazo con el arcoiris. Días de sol para que no tengas que pasar más frío. Años de mi vida para poder felicitarte mil veces más. Cambiar tu corazón por el mío para que el tuyo no te dé más guerra. Juntar miles de estrellas y hacer un “TE QUIERO” gigante en el aire para que pudieras verlo desde tu cielo. Amatxu, como soy tan egoísta me gustaría que fueras una mala persona, para no tener que llorarte tanto el día que me faltes, porque como eres tan buena, tan bondadosa, tan desprendida, tan cariñosa, tan comprensiva y tienes todas las virtudes del mundo, voy a llorarte eternamente cuando no estés.  Y eso me duele antes de tiempo, porque sé que algún día me dejarás. Por eso hoy quisiera regalarte mi vida si pudiera, para que pudieras sentir la felicidad que algunos años de tu vida no tuviste.

FELIZ CUMPLEAÑOS,AMATXU. ZORIONAK. MAITE ZAITUT, ORAIN ETA BETIRAKO.

Con amor, tu hija

Begotxu.

Published in: on 31 marzo 2009 at 1:20  Dejar un comentario  

CON “V” DE VUELTA.

29 de Marzo de 2009

Me cago en el puto frío, estoy harta. He pasado tanto frío en mi vida que ya no lo aguanto. Recuerdo cuando éramos niños mi hermano y yo, que al llegar la noche, mi madre tenía que encender la plancha y pasarla por las sábanas de la cama para quitarles la humedad justo un momento antes de acostarnos. Sin eso era imposible acostarse en esa puta cama-nevera. La habitación era una nevera, la cocina otra y el baño también. La casa entera lo era y lo sigue siendo, con un porcentaje de humedad de más del 70 por ciento. Me daba miedo meterme en esa cama tan fría, era traumático saber que tenía que hacerlo todas las noches y que no tenía más remedio. Pero también recuerdo que me encantaba estar en la cama una vez había entrado en calor. Después del mal rato era mi hora preferida porque llegaba el momento de ponerme a leer. No podía dormir sin leer. A veces eran los típicos tebeos de OLÉ: El botones Sacarino, Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, La trece Rúe del Percebe, Rompetechos, etc. Otras veces Las aventuras de los cinco y otras un cuento cualquiera de los tantos que tenía. Recuerdo que me gustaba mucho Ali-Babá y los 40 ladrones, pero me gustaban todos en general porque me apasionaba la lectura. Cuánto me gustaba leer, lo recuerdo como algo casi enfermizo, porque si no lo hacía tenía que volver a encender la luz y leer algo por cojones para poderme dormir. Qué asco más rico. Lo que daría por volver a tener esa obsesión.

Hemos llegado de la clínica hace un rato. Antonio, el padre de mi amiga S.está en la UCI. El corazón le está dando problemas y lleva tres arrechuchos desde el 2 de enero. Hemos pasado un momento angustioso porque parecía haberle pasado algo, al final ha sido una subida de tensión y ya está todo controlado y él tranquilito. Cuando ha pasado el susto, S. me ha dejado un libro. Como lo ha terminado por las miles de horas que lleva alli me ha dicho que lo lea. Se llama “Los caracoles no saben que son caracoles”. El título es ridículo. Alli mismo me he puesto a leer unas cuantas páginas en un momento de silencio absoluto que ha habido en la sala de espera y me ha gustado mucho el principio. En las primeras páginas ya me he sentido identificada, cuando en un pasaje la protagonista habla de lo torpe que se siente en los entierros sin saber qué decir, y de la frase tan kafkiana que le dice a su tía en el entierro de su tío.

Tengo que volver a tener como sea esas ganas de leer , esa pasión, esa obsesión. Tengo empezados “El diario de Ana frank” y “Las memorias de Adriano”. Este último es plomizo. Creo que la autora tardó 20 años en escribirlo y es el único que tiene. No me extraña. Tiene un vocabulario tan rebuscado que tengo que ir a cada rato al Google a la página de la RAE en busca de palabras desconocidas por mi. Se me hincharon los huevos y lo tengo aparcado. El de Ana lo leía en la cama, que es donde me sigue gustando leer porque nada me molesta ni tengo interrupciones, pero era una época en que me dormía enseguida, apenas me daba tiempo a leer tres o cuatro hojas y me quedaba frita. Se me hacía un libro interminable por ese motivo a pesar de lo corto que es, y también lo aparqué hasta ver si volvía un tiempo de esos en que el sueño no me vencía tan rápido. Pero empezar uno y dejarlo mucho tiempo es una mierda, luego no recuerdas de qué iba y te suena a chino. Entonces es mejor empezarlo de nuevo y me  jode haber perdido el tiempo. O no lo hago por coraje, o sigo donde lo dejé: le cojo el hilo sobre la marcha, o si no me acuerdo me jodo y me aguanto. Este voy a leerlo del tirón, me lo he propuesto. Tengo que ser perseverante y terminarlo por cojones. Yo soy de las que devuelve los libros (porque haberlos habemos) y eso me ayuda a no dormirme en los laureles y a leerlo no a toda prisa, pero sí a hacerlo de una manera constante. Me doy una semana para devolverte el libro, si no lo termino en ese tiempo me invento el final a mi antojo.

Antonio, ponte bueno, que ya mismo vamos a estar comiéndonos unas gambitas de Huelva, ricas, ricas. Te he dejado el colgante de la amatxu para que te lo pongas cuando salgas de la UCI, con la condición de que me lo devuelvas cuando salgas de la clínica. Asi me aseguro que nos volveremos a ver.

Published in: on 29 marzo 2009 at 23:54  Dejar un comentario  

GUERRA Y PAZ

28 de Marzo de 2009

Mi amigo JK ha vuelto a vuelto  escribirme. Vamos a ver si es posible que nuestras conversaciones por carta duren más de una semana o dos. Nos conocimos por internet y no nos hemos visto nunca. Al principio discutíamos mucho. Él insiste hoy en día en que no se enfadaba, pero sí lo hacía, devolvía mis ataques con la misma intensidad que yo los suyos. Otra cosa es que no lo recuerde pero los dos disparábamos con posta, aunque yo era más basta y buscaba las palabras que le pudieran joder más. Cada vez que hablábamos la cosa empezaba muy bien pero la conversación terminaba como el rosario de la aurora, un encontronazo de cojones. Supongo que no entendía su forma de expresarse ni él la mía y nunca llegábamos a buen puerto. Resumiendo: un caos. Esto me pasa con mucha gente, a veces se arreglan las cosas y otras no.

El tiempo ha pasado y los dos hemos cambiado. No sé si para bien o para mal. Parece que ahora nos entendemos más y mejor. Es una persona con la que me gusta conversar pero desde aquel comienzo siempre he tendido a andar con pies de plomo. Pero eso se acabó, si no soy yo misma nada merece la pena. Ahora digo las cosas (que quiero decir) como me apetece, sin tiento pero sin dispararlas, solo dejándolas salir a su tiempo. Y no me preocupo de lo que sale a destiempo, sino que asumo las consecuencias como mejor sepa.

JK es pintor, pero el jodío nunca me deja ver una de su obras. Me hago una idea de cuadros con una mezcla de impresionismo y realismo, como esas pinturas que no a todo el mundo les gusta, de las que chocan al verlas y su vez se sacan conclusiones. Como cuando aparecen en las noticias a la hora de la comida esos angelitos muriéndose de hambre y llenitos de moscas. Nadie quiere ver eso, pero muchos miran de reojo y algo se remueve en su interior. Claro que todo esto son pajas mentales que me hago deduciendo de su carácter sus pinturas, pero cualquier parecido con la realidad será pura coincidencia. El que no sabe es como el que no ve, y como no sé, imagino lo que quiero.

Amigo JK, espero que ésta vez podamos conversar más tiempo sin tirarnos los platos a la cabeza. A propósito…he guardado la vajilla de porcelana y he comprado platos, vasos y una cubertería de plástico, por si nos da por recordar viejos tiempos.

PD. También he suplantado las macetas por otras del mismo material que la vajilla.

Published in: on 29 marzo 2009 at 18:30  Dejar un comentario  

BEBÉ EXPRESS

24 de Marzo de 2009

A veces pasan cosas que hacen que una se eche las manos a la cabeza. Esta vez por increíble pero cierto. Mi ex-marido me mandó un sms con la foto de una ecografía e inmediatamente le llamé al móvil para felicitarles. Cuando me contó, nerviosito perdido, que se acababan de enterar de que iban a  ser papás y de que su novia está embarazada nada menos que de siete meses. Había pasado siete meses de embarazo sin darse cuenta. Me pregunto cómo coño es posible que a estas alturas de la vida puedan tener algunos ginecólogos estos fallos tan grandes, pues hacía dos meses (cuando estaba de cinco) que se hizo una eco vaginal y no le vieron el bebé. También me pregunto cómo es posible que una mujer no se dé cuenta de lo que lleva en las entrañas.

Le han hecho pruebas a toda prisa y el bebé está buenas condiciones: será niña. Mi ex y yo intentamos por mucho tiempo tener uno pero no fué posible. La que suscribe tiene los ovarios como los ojos: uno mirando hacia la Meca y el otro a donde le sale de los huevos, asi que decidimos comprarnos un muñeco de madera para quitarme las ansias de ser madre, más que nada. Más que “puro”, puto instinto diría yo, siempre jodiendo la marrana y asaltando cuando menos lo espero. Cuando J. mi ex (al que llamaré K. como le he llamado siempre y para diferenciar la inicial de la de mi pareja actual) me contó la noticia, tuve un cruce de sentimientos buenos y malos, o mejor y peores, da igual como los llame. Lo primero que sentí fué una alegría inmensa, de saber que por fin se cumplió su sueño: tener un hijo y encima niña. Y después me entró una moña tremenda y rabia a la vez porque yo no lo he conseguido. Aqui no hay cabida para la envidia, pero sí para la rabia. Y empecé a pensar,  a divagar y a centrifugar las neuronas con una ensalada de preguntas, no sin toneladas de coraje y tristeza, pero siempre primando la mala hostia por el derecho al pataleo, que es lo que me queda.

– Vamos a ver…¿¿Por qué cojones yo no puedo tener un puto niño?? ¿¿Por qué me tengo que conformar con tener gatos?? ¿¿Por qué mierda no me salió bien la inseminación?? ¿¿Podré ser madre alguna vez?? Pero claro…si alguna vez fuera posible, cuando lo lleve al cole, le dirán los amiguitos:

– ¿¿Tu agüela te trae al cole??

– (Tus muertos, so cabrón) No, es mi marre.

O le diría el profe:

– Dile a tu abuela que quiero hablar con ella.

Vamos…”pa” liarme a guantazos. Y J. ¿Con cuántos años sería padre? Joder…íbamos a salir en las noticias con el titular “DOS ABUELOS HAN SIDO PADRES”. Joder qué pereza, además de los achaques típicos de la edad, tener que bregar con un niño, con la guerra que dan…pero también alegrías, a lo mejor se nos quitaban los “males”.

Siempre pienso que el tema está superado, pero me doy cuenta que no es así cuando alguien me dice que va a tener un calvito porque el sentimiento vuelve a salir a flote.

V. ha tenido relativamente “suerte” si se puede decir asi. Las mujeres tienen que esperar nueve meses de embarazo (si todo va bien) desde que se enteran, ella tiene que esperar dos. Quién pudiera tener un embarazo tan corto. A eso le llamo yo “un bebé express”.

  

Published in: on 28 marzo 2009 at 0:09  Dejar un comentario  

¡¡ADOPTA UN ABUELETE!!

22 de marzo de 2009

Estos son los abueletes caninos de Arca de Noé. Llevan demasiado tiempo esperando en un chenil a que alguien se fije en ellos y los adopte. Merecen terminar sus días en un hogar, tranquilitos, con alguien que les de cariño el tiempo que les quede, no piden más. No deberían estar más tiempo entre esas frías paredes. Cuando yo sea vieja también querré sentir el calor humano para que mis últimos años de vida sean felices, y poder irme de este frío mundo sabiendo que alguien me ha querido y estado a mi lado hasta mi último aliento.

No compres animales, hay muchos que te necesitan y llevan muchos años esperando a alguien como tú. Dales una oportunidad. Adopta un abuelete, no te arrepentirás.

Published in: on 23 marzo 2009 at 21:15  Dejar un comentario  

FELIZ DÍA, PAPIS

19 de Marzo de 2009

Ya pasó el día del papi. Después de pegarme semejante “jartá” de horas en la cocina como manda la “Santa Madre Iglesia” nos lo zampamos todo en un pis  pás. En cuestión de apenas una hora estaban hasta los platos fregados. Es lo malo que tiene cocinar, con lo laboriosos que son algunos platos luego no duran un asalto y me da la sensación de no haber hecho ni el huevo. Por contrapartida, da gusto ver cómo no queda ni la raspa en los platos. Estuvimos los cuatro, que últimamente las niñas van a su pedo y hace tiempo que no comíamos todos juntos.

Por la tarde vino S. el cuñado de J. con la  mujer y el niño. De manera improvisada nos fuimos de cena al San Román (Sanro). ¡Qué media castaña cogimos! Eso sí estaba previsto, porque cada vez que quedamos con S. la cogemos los tres. La pobre A. (la mujer de S.) ni bebe ni fuma, es una tía sana con cojones. (Igual que yo…) Suerte para nosotros que conduce, porque con las castañas que cogemos cuando nos juntamos ninguno puede conducir. Soy la única de las mujeres sea con quien sea que quedemos, que le gusta el alpiste. Pero yo no me escondo, soy dueña de mis actos y me importa un pito lo que diga nadie. Además tengo una bebida graciosa y me descojono viva de todo lo que se mueve.

Hoy toca bolera con R. Estoy segura de que vamos a echar una buena tarde. La risa está asegurada. Ahora que el oftalmólogo me ha dicho que meto el ojo derecho hacia adentro, aunque sea algo minúsculo puedo considerarme medio bizca. Ahora sí que puedo decir que me quivoco más que una bizca haciendo punto, pero con fundamento.

Published in: on 20 marzo 2009 at 16:11  Dejar un comentario  

UNA CARTA PARA TÍ

18 de Marzo de 2009

No sé cómo dirigirme a tí sin que sepas quién soy. Me encantaría llamarte por tu nombre, pero lo desconozco. Hoy te he vuelto a ver como siempre: triste, mirando a un solo paso más allá del tuyo. No sabes que ha salido el sol si no fuera porque te guías por las sombras. A pesar de verte cada día no sé de qué color tienes los ojos porque nunca levantas la cabeza.

Hoy te hubiera dicho que estoy contigo, que te apoyes en mí. Sé que puedo ayudarte aunque probablemente no de la manera que tú necesitas, pero estoy aqui aunque no lo sepas. Existo y te veo cada día.

Estabas fatal, se me ha vuelto a hacer un nudo en la garganta al verte. Esta vez te ha golpeado en el ojo y las gafas no te cubren todo el morado. Aún tienes restos en el labio del golpe que te dió días atrás. El carmín tampoco lo disimula del todo pero ya lo tienes mucho mejor. Sabes que no puedes esconderlo y que se advierte la causa en toda tu persona. Me alegro de verte a pesar de todo y de que no quieras quedarte encerrada en esa cárcel de sufrimiento en que se ha convertido tu hogar.

Somos muchas las personas que nos cruzamos cada día contigo y que sabemos lo que te pasa, somos muchas las que conocemos tu padecer y estamos contigo: las que te conocen y las que ni siquiera sabemos tu nombre. Somos muchas la que sabemos de tu sufrimiento y estamos hartos de quedarnos de brazos cruzados por no saber si empeorará tu situación si hacemos algo al respecto, en vista de lo lenta que es la justicia y de lo mal que funciona, por decir que hacen algo, que apenas se puede decir, por desgracia. Y lo que hacen no sirve de nada.

A veces tengo ganas de seguirte hasta tu casa sin que te des cuenta y darle una paliza a ese hijo de perra que se hace llamar “marido”.  Seguro que no salgo ilesa, pero conmigo no puede porque no tiene media hostia. Tú estás debilitada y ya no puedes con tu alma, por eso se aprovecha. Es un mierda. Un mierda muy grande, como todos los cobardes que se ensañan con los más débiles. No importa el sexo, podrías ser un hombre y tu mujer pegarte de la misma manera que tu marido lo hace contigo.

No estás sola aunque así te sientas, somos muchos los que queremos que esto termine. No menos que tú ni tantos, pero las buenas personas están deseando que esta clase de aberraciones termine de una vez.

Hoy le hubiera gritado al viento que no estás sola, que te apoyamos, que estés tranquila, pero eso no te sirve de nada cuando entras en casa y te da una paliza porque hoy lo necesita para sentirse “hombre”. No te sirve de nada cuando te humilla, ni cuando te golpea, ni cuando te escupe en la cara, ni cuando lloras tan fuerte que el mundo se vuelve sordo por temer a un cobarde. Me pregunto quién es más cobarde: si el que te pega cada día, o el que escucha las palizas y se queda callado con la oreja pegada a la pared, esperando a que termine de golpearte y lamentándose de tu mala suerte. O quizás los que nos cruzamos por la calle contigo y nos limitamos a sentir lástima. ¿Sabes…? No es él más mierda que nosotros, todos somos unos mierdas. Él porque te pega a escondidas y nosotros porque le guardamos el secreto.

Quería decírtelo, pero solo me atrevo a escribírtelo sin que lo sepas, porque soy tan mierda callando como el que te pega en silencio.

Published in: on 18 marzo 2009 at 23:35  Dejar un comentario  

ZaPatero REMENDÓN

14 de Marzo de 2009

No me harto de descojonarme  con este vídeo por muchas veces que lo haya visto. Valiente cagada que ha hecho Don Zapa. Desde luego que supo remendarlo a tiempo, pero…. la jodienda no tiene enmienda.

Veamos cuán bueno es follar…

Published in: on 14 marzo 2009 at 13:30  Dejar un comentario  

SANTO VARÓN

13 de Marzo de 2009

Hoy, ¡POR FIIINNN!!  he conseguido hablar con R. Es un amigo que conocí por internet hace unos nueve años, ya ni me acuerdo. En todo este tiempo hemos hablado mucho por el mesenger y también por teléfono, pero ésto último menos. Me ha mandando alguna vez a tomar por el culo. Nos conocimos pasando yo un mal momento y estaba en un plan que no había dios que me aguantara. El pobre tuvo más paciencia que un santo, no sé cómo tuvo cojones de soportarme, pues fué una de las peores épocas que he pasado en la vida y arremetía contra todo el que se me acercaba. Vamos…una mierda “pa mi”. Cuando vine a vivir aqui me acordé de él e hicimos varios intentos de quedar, pero no había manera por una cosa u otra, hasta que al final, por fin un día nos conocimos en persona después de que llevara aqui al menos tres años. J. también vino y pasamos una tarde estupenda. R. es un tío de puta madre. Estamos intentando volver a quedar los tres desde hace un siglo pero siempre hay algún “pero”, y es que el jodío por culo siempre está más liado que la pata de un romano: cuando no es una cosa es otra. Hoy le he visto de nuevo en el messen y por fin hemos quedado para el viernes. Esta vez no se me escapa ni aunque tenga que ir a buscarlo, eso sí, como anule la quedada le arranco la cabellera. Pero bueno, a veces hay cosas o imprevistos y no se puede hacer nada por evitarlos. J. me pregunta por él y dice que a ver cuándo quedamos también. Lo pasó bien y le cayó estupendamente. Pero R. parece un ministro, hay que echar una instancia para verle como le digo siempre.

Es un momento jodidillo para él, no está fino. No sé en concreto lo que tiene y aunque me gustaría saberlo para poder echarle un cable, no quiero meterme en su vida y prefiero ser prudente. Si él no escupe no le voy a presionar, pues cuando quiera contarme lo hará, y si no lo hace prefiero respetar sus silencios. Aunque hoy le he dado un poquillo de caña insisiténdole en quedar hoy mismo en vez de la semana que viene.

-Vegaaaaaaaa, quedamos hoy para ir a la bolera. ¿Siiiiii? ¿Siiiii? Vengaaaaa andaaaa siiiiiii porfaaaa hoyyy (ñañañañañaña, el caso es dar por culo, que no se diga) Hoyyyy siiiiii hoyyyy.- Coño, a veces hacer enfadar a alguien es un buen revulsivo, lo peor que me puede pasar es que me mande a tomar por culo (otra vez) y me llame pesada. Tenía que intentarlo pero ha sido en vano, aún está resacoso de ayer. Hubiera estado bien, en plan tranquilitos los tres jugando a los bolos, que por cierto, soy más mala que pegarle a un padre con un calcetín sudado. Cuando nací se me olvidó la puntería en la placenta y me fué imposible recuperarla. Me escupieron al mundo sin piedad y las virtudes se quedaron en el vientre materno. Cagontó, no hay dios que juegue peor que yo, es imposible, pero me gustan los retos y como me descojono de mí misma (aunque no me gusta perder) me la trae al pairo. Haga lo que haga siempre pierdo pero me divierto tanto que no me harto ni en un verde. Me encanta apuntar hacia la izquierda para que la bola vaya hacia la derecha. A veces con un par de cubatas parece que afino más la puntería. Será cuestión pues, de jugar con un un pedal del quince, todo se andará. Pues querido R. la semana que viene si todo se cumple y estamos los tres de acuerdo en el plan ¡átate los machos! porque pienso tomarme dos copas antes de empezar y te voy a dejar con el culo al aire, porque a J. no hay dios que le gane. Con esa flema de los cojones que tiene, piano piano va tirando suavecito y siempre gana el jodío. ¡qué envidia! de sana nada, no creo en la envidia sana. Amigo R. vé practicando con las botellas que tengas en casa de J&B y pégales unos cuantos zambombazos con un balón de playa, porque va a ser la única manera que tengas de ganarme. Perderé, fijo, pero ésto último lo negaré rotúndamente ante un tribunal aunque mienta como una bellaca.

R. te espero: ¡hasta el viernes que viene!

Published in: on 13 marzo 2009 at 15:28  Dejar un comentario  

VA POR ELLOS

11 de Marzo de 2009

Anoche me encontré a mi querido Mateo olisqueando algo al lado de una parcela. Al dar marchá atrás ya no estaba y la puerta de la parcela se acababa de cerrar. Tiene cojones la cosa, resulta que es de alguien de la misma urbanización pero no se habían molestado en poner ningún cartel de perdido. Qué alegría me dió saber que ha vuelto a casa. El cabronazo debió colarse por algún hueco que hay entre los setos y que yo no consigo ver. Mateo, eres un artista.

Kaki murió el sábado, tenía la inmuno. Qué gatito tan mimoso eras, me acordaré de tí, como me acuerdo de mi querida Patxita del alma. Hoy también ha muerto Messi, me he quedado con ella acariciándola hasta el final. Qué duro es ver cómo se retuercen de dolor en los últimos momentos y saber que lo único que puedo hacer por ellos es acariciarlos hasta que expiran. Patxita me pegó un bocado cuando agonizaba, me dolió tanto que sentí como si me clavara los dientes hasta el hueso. En el último momento mordía todo lo que tenía al lado del dolor. La cogió un perro de los que están afuera en un descuido en que la puerta no quedó bien cerrada. Por fuera no tenía nada pero por dentro estaba reventada. Unos segundos antes la hubieran salvado, pero por mucho que corrí no llegué a tiempo. Estuve algo más de una semana con el dedo hinchado y la marca de sus dientes me ha quedado cicatrizada, eso hará que no me olvide de mi txikitina. Messi no sé lo que tenía, se ha puesto pocha y ha caído en unas tres semanas. Era una siamesa preciosa. Parece que me ha mirado un tuerto pero siento alivio porque ya no sufren. He visto morir a tantos que ya no siento tanta pena como antes. Eso no me gusta.

Este post va por mis peques fallecidos, y por todos los angelitos que mueren en manos de los auténticos animales.

Published in: on 11 marzo 2009 at 20:34  Dejar un comentario  

TE ESTARÉ ESPERANDO

5 de Marzo de 2009

Me encontré a Mateo el domingo por la noche enfrente de casa cruzando la carretera. Empezaba a lloviznar y me lo traje a casa. Mateo es el perro más agradecido había visto en mi vida. Solo llevaba dos días conmigo. Lo tuve que dejar en el garaje porque tengo un montón de gatos en la parcela y no sabía cómo iba a reaccionar ante ellos, por el instinto. Le dejaba salir a ratos para no tener a mi pobre todo el puto día y noche en ese jodido zulo. Puse carteles con su foto, hablé con las dos protectoras de animales por si no aparecía el dueño y di voces por si alguien lo quería en tal caso. Yo lo quería, pero no podía quedarme con él por no vivir en mi propia casa y no tener la libertad de elección. Con 19 gatos y dos perros no hay más que decir, ni reprochar. Pero Mateo era un perro ejemplar. Decidí dejarlo en casa la noche del domingo. Llovía, el garaje está hecho un asco  y ni todas las mantas del mundo le abrigarían tanto como pasar la noche bajo techo y mis caricias. El martes fué mejor. Lo dejé suelto por la parcela en vez de pasearle con un arnés para que no les hiciera nada a los gatos. Pasaba de ellos, iba a su aire. A pesar de pasar la noche encima del sofá, el pobre no hacía nada y esperaba a la mañana a que lo sacara para hacer sus cosas. Esta mañana cuando he salido de la habitación daba unos saltos de alegría tremendos, con lo pequeño que és me llegaba a la altura del pecho saltando de la alegría de verme. Solo me conocía desde hacía dos días. Nadie se ha alegrado nunca tanto de verme. Qué grande es sentirse tan querida…

Cuando le he abierto la puerta ha salido disparado al jardín corriendo como un loco de contento.  Ayer también lo hizo y al ratito volvió a la puerta y allí se tumbó. Pero hoy tardaba en volver. A pesar de estar dentro de la parcela me parecía extraño y he salido a mirar dónde estaba. Son las doce de la noche, aún no ha aparecido.  No entiendo nada, la parcela está vallada y solo pueden salir los gatos trepando. Él no puede trepar. La piscina solo tiene el agua de la lluvia que ha caído este invierno y apenas le cubriría. Le he buscado por todas partes y he mirado mil veces en toda la parcela, pero no está. Se había creado un vínculo tan fuerte entre Mateo y yo en dos días que me parecía increíble, pero era cierto.

La foto no hace justicia, Mateo es un perro precioso.  Prefiero pensar que ha vuelto con sus dueños, para una cosa bonita que me pasa no quiero tener un mal recuerdo.

Mateo: vuelve cuando quieras. Te estaré esperando.

Published in: on 6 marzo 2009 at 0:17  Dejar un comentario  

VERDE QUE TE QUIERO,VERDE

 1 de Marzo de 2009

Mi querido Athlétic perdió ayer contra el Sevilla, estaba cantado pero me quedaba una chispita de esperanza por aquello de jugar en casa. Como dijo Fernando Fernán Gómez: ¡A la mierda! Éste entrenador Sevillano parece que les está metiendo la caña que necesitan. A ver si espabilan, que con eso de “no bajar a segunda” ya está todo hecho.

Ayer sí que había gente en el bar y claro, por ser una fecha “señalada” (28F) todo el mundo iba de bonito menos nosotros (¡cómo no…!) que íbamos de andar por casa. J. tranquilito hasta que aparcó el coche, pero cuando nos acercábamos a la puerta y vio que todo cristo vestía sus mejores galas le dio un poco de apuro:

-Joder, hoy es fiesta y mira cómo vamos-. Por unos segundos parecía dudar de si entrar o no.

-A mi qué me importa, yo no tengo nada que ver con toda esta gente. ¿Quieres ir a cambiarte?

-Noooo-. Pero se le nota que le da cosilla y se sienta rápido. Encima nuestra mesa de siempre está ocupada por una pareja de chiquillos. La mayoría de los días está libre, parece que nos la reservan porque es una mesa muy golosa, está en un rinconcito y se puede hablar con más privacidad que en el resto y aunque haya gente, muchas veces está vacía. Le llamamos “nuestra mesa”. Hay dos muy cerca de la barra y no nos gusta a ninguno porque no se puede hablar sin que los que están de pie se enteren de todo. Otra grande debajo de la tele y el volumen demasiado alto para mi gusto, tampoco es plan de joder una mesa de seis siendo solamente somos dos. Y hay otra al lado de la puerta que separa la zona de fumadores de la de no fumadores que es una puta nevera; no sé por dónde entra el frío pero para sentarse allí hay que llevar un traje de neopreno. Como “la nuestra” ninguna.

Desde hace un par de semanas o tres tengo tanto apetito que me como a cristo por los pies, ese debe ser el motivo por el cual tengo vetada la entrada en las iglesias. J. también parece tener hambre y me pregunta si quiero un churrasco a medias. Para lo que cenamos normalmente es demasiado, pero de vez en cuando nos damos una tregua y disfrutamos como enanos. La báscula sale corriendo cuando me ve y tengo que cogerla a traición. La cabrona lo huele.

-¡Ven bonitaaa! Bisbisbisbisbis…¡No seas tonta que no te voy a hacer nada! (Cuando te coja te arranco un pulmón, ¡japuta!)-. Estoy en pelotas y en la habitación hace un frío que se me encogen hasta las meninges. Nada, que no hay tu tía. Al final espero a que se canse de correr y cuando ya no puede más y se da por vencida…¡Zapa! ¡Ya es mía! Me subo despacito temerosa de que la venganza será terrible. Me mira con cara de mala hostia y cuando marca el peso me cago en todos sus muertos. La “hijalagranputa” me ha puesto un kilo de más. “Pa” joder, más que nada. Mañana a dieta, aunque sea la del cucurucho. “¡Mecagonto!” El churrasco de los cojones se ha instalado cual garrapata en la barriga y ahora no hay dios que lo quite. Los kilos son como las visitas impertinentes : no se van ni con agua caliente.

-¡La madre que me parió! Con lo a gustito que estoy comiendo ahora…y ese churrasco con ali-oli….y ese “montaíto” de peshuga con queso y tomatito….aaaagggggggggg. ¡Qué rico…! Pero “to pa” la caderas y “pa” la barriga. Lo dicho, ensaladas tocan a maitine.

Tengo una boca cojonuda para hacer dieta porque me encantan la verdura, los cereales y todo lo integral, pero el estómago no me acompaña con este apetito voraz. Yo en vez de un balón gástrico necesito un balón de playa.

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Acabamos de venir de comer un platito de paella. Hoy se han lucido el pelo, el plato era hermoso. Cuando lo normal es que deje algo, hoy he intentado comerme hasta las almejas que estaban cerradas, pero no las he podido abrir ni asustándolas. Todo me sabe a teta. La gente dice que eso es bueno pero a mi me jode, si fuera una sibarita con la comida me gustarían pocas cosas, o solo las “buenas” y entonces comería menos. Pero no, me tiene que gustar TODO. La japuta de la mesa de al lado se estaba enguyendo unas gambitas de Huelva, con una pinta de frescas de cojones y un olorcito que me llegaba hasta la pituitaria, y comentando con el hombre que la acompañaba:

-¡Hay que vé qué güenas están, hiho..! No sé yo si pedí otra rasionsita-. La leche que mamó la tía. ¡Qué ganas de ir a su mesa y zamparme las pocas que quedaban! El marido o lo que fuera el pobre cuitado con una cara de pena de cojones, que casi no se había comido un par cuando la mula parda tenía el plato de cáscaras hasta “la corcha”. La paella muy rica, pero tiene unas gambas de chichinabo que hay que bucear en el arroz para encontrarlas, y la tía chupando las cabezas de las suyas que comparadas con las mías parecían carabineros. Al final decide pedir otra ración y echa en el plato de él su montaña de cáscaras. Cuando llega el camarero con las gambas, retira el plato del marido que no sabe dónde meterse con cara de “yo no he sido”, mientras la mujer trata de sacarse algo de entre los dientes. En el intercambio de platos el camarero se dirige al hombre y le dice:

-Veo que le han gustado. Las han traído esta misma mañana y están frescas.

-Sí…están buenísimas. Hoy me pongo malo…

Mala me estaba poniendo yo viendo a la zampabollos tragar y tragar, y con lo que me gusta la paella me estaba empezando a saber a nada con el olorcito del marisco. Yo mañana ni dieta ni ná. Cuando veo las cantidades de comida que se mete la gente entre “pesho y esparda”, me doy cuenta que nosotros en realidad comemos una cantidad ridícula. Como bien decía mi ex-marido:”bastante puñao son dos moscas”.

Published in: on 1 marzo 2009 at 20:06  Dejar un comentario