EN OCASIONES VEO CUERPOS…

Llega el verano. Llega la hora. ¡A correr como cabrones! Todo quisqui a dieta. Spinning, la dieta de la alcachofa, la del cucurucho, los dietistas (que en junio hacen el agosto), el gimnasio (ese gran desconocido), comida sana (la nocilla de madrugada, a escondidas) y toda clase de ideas para hacer un sprint final para entrar en el bikini y el bañador del año pasado porque la crisis hace mella y está tó mu caro.

Intento meterme en el bikini de cuando hice la primera comunión pero la celulitis acampa a su libre albedrío. No entro, cambio de tercio. Rebusco en el altillo y encuentro entre un montón de mierda el de cuando me enamoré por primera vez. Casi, pero se me escapan las taitus porque entonces tenía dos chinchetas y ahora tengo dos campanas. Bueno, campanillas. Tampoco me sirve. Pensar me abre el apetito, voy a la cocina y me pongo hasta el culo de rosquitos con nocilla porque yo la como de día. Me da sed y me bebo medio vaso de 7-Up. Me da gases. Puedo decir “murciélago” en un solo eructo tal y como me enseñó mi sobrina Noelia, aunque ella decía “Or-de-na-doooooor”. Me siento como un camionero pero me quedo como dios. Ya puedo seguir buscando.

Veo casi en el fondo algo verde fosforito. Es el que compré hace tres años para ir a Cádiz (ese que nunca más me puse porque cuando se moja se adivina mi apellido de soltera) y me lo pruebo por pretenciosa. Una mierda pa mí. La crisis no afecta a la celulitis. ¡Qué trauma! Me baja el azúcar por el soponcio y vuelvo a la cocina. ¿¿Más nocilla?? Amos…¡no jodas! Vale, pues queso. Eso, y me pongo hasta la corcha de nuevo también con rosquitos (por solidaridad con la nocilla). Esta vez bebo agua que es muy sana y a lo mejor con dos sorbos desde la cocina hasta el altillo consigo que se derrita algo de grasa. No ha habido suerte. Cierro las puertas del altillo y me bajo lentamente de la escalera sintiéndome afortunada por querer perder peso. Pienso en toda la gente que necesita ganarlo y me voy a buscar el bikini del año pasado. Me lo pruebo y me pongo delante de ese espejo que tanto odio. Lo único que soy capaz de ver es una tía con suerte.

Y ojalá que el año que viene pueda decir lo mismo.

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Published in: on 30 junio 2009 at 13:57  Dejar un comentario  

¡CUÁNDO LLEGARÁ EL DÍA!

30 de junio de 2009

El sábado estuvimos en una despedida de solteros, todos juntos, hombre y mujeres, la cual continuó el domingo desde el mediodía hasta la noche. No recuerdo habérmelo pasado tan bien desde hacia tiempo aún disfrutando siempre donde esté y con quien esté. Fué especial sin saber por qué. Solo hubo un “pequeño” detalle que no me gustó mucho, pero me hago cargo de la situación porque no puede ser de otra manera. Y es que el día de la boda de los futuros novios no debo decir delante de una persona específica de dónde soy. Al explicarme el por qué comprendí la importancia y como he dicho, me hice, me hago y me haré cargo de la situación, y por supuesto si llega a darse el momento tendré que decir que soy de otra provincia. Y tan dura fue la cuestión que lo haré con todo el amor del mundo.

Pero no deja de ser triste. Me pregunto cuándo las personas normales nacidas en tierra vasca podremos dejar de ocultar de dónde somos. Me pregunto si llegará el día en que al decir a un desconocido de dónde somos no nos cierre la ventana de un chat y nos sintamos como una mierda. Me pregunto si podremos decir algún día abiertamente “SOY DE BILBAO” y se nos llene la boca de orgullo y no de temor al rechazo. Me pregunto cuándo se nos va a dejar de dar la espalda por acciones que la mayoría de los vascos repudiamos.

Tengo la suerte de haber sido bien recibida en Sevilla, en el pueblo donde vivo, en “El Viso del Alcor”, y aunque sus costumbres nada tienen que ver con las mías y aún menos la forma de pensar, de la que difiero en muchos sentidos, de ver la vida y de vivirla, tengo que decir que aquí, aunque lejos, me siento como en casa. Y por su buena acogida aunque de eso ya hace cinco años, no me queda decir más que:

¡¡OLE, OLE Y OLE LOS COJONES DEL VISO!!

Published in: on 30 junio 2009 at 12:39  Dejar un comentario  

DONDE TODO Y NADA VALE

Como en el campo de batalla en el altar de la vida, tan amarga y tan espesa, todo acecha y nada vale. Donde la espera se enfanga y la esperanza se hunde. Donde las lágrimas sangran y donde la bala es certera. Donde los sueños se olvidan y la ilusión se confunde. Donde las manos no alcanzan y la garganta se cierra. Donde se arrastran los años y la alegría se funde.

Donde al cuadro de la vida se le olvidan los colores, ni se pintan con amor los verdaderos valores.

Como en las bodas el “Sí,quiero” en el altar de los sueños, tan calmados y tan puros, nada aguarda y todo vale. Donde el amor no se compra ni la palabra se vende. Donde la noche se esconde y donde llorar no da miedo. Donde los besos no escupen y las miradas se vuelven. Donde los golpes no duelen y los defectos son ciegos. Donde la paz resucita y donde la voz es de un duende.

Donde el puño de la vida no golpea los errores, ni se amortaja la voz cuando se piden favores.

Como en el eterno descanso en el altar de la muerte, tan cercana y tan dispersa, nada observa y nada vale. Donde terminan las penas y el corazón ya no siente. Donde los muertos son muertos y donde el valor no se pierde. Donde la calma es eterna y el despertar disidente. Donde los cuerpos no sienten y la verdad ya no muerde. Donde se alargan los días y la penumbra no miente.

Donde el ciclo de la vida ya no esconde más temores, ni se podrá ver más bella porque nos cubran con flores.

Published in: on 25 junio 2009 at 20:12  Dejar un comentario  

LOS SILENCIOS TAMBIÉN CANTAN

25 de Junio de 2009

Hay personas que decimos las cosas tal y como son, así, sin más. Personas que llamamos a las cosas por su nombre (las que queremos) o las enmascaramos con palabras políticamente “incorrectas” no aptas para auditivos hipersensibles. Y hay quienes piensan igual y les encantaría tener la misma libertad a la hora de expresarse, pero viven y conviven en un entorno y en un círculo de personas a las que les parece que la gente así (que se expresa con libertad) somos unas arrabaleras, deslenguadas y cuanto menos ignorantes. A ésta gente que las hay a patadas y nos aplauden en silencio, yo también les aplaudo y las envidio por saber disimular tan bien sus deseos y a la vez me dan lástima por no dar rienda suelta a los mismos. Por no ser lo que son, por no decir lo que en realidad piensan, por maquillar durante quién sabe cuánto tiempo sus palabras y pensamientos. Hay quienes escupimos aquello que nos apetece y se nos viene a la mente sin anestesia y la gente piensa que disparamos con posta, pero decimos poco de lo que pensamos y aunque sea cierto también estamos juzgadas por no cantar toda la partitura de nuestras vidas. Y es porque hay quienes sabemos que los silencios también son parte de esta partitura y hemos aprendido a cantarlos a nuestra manera. Los entendidos en la materia tienen la capacidad auditiva suficiente y necesaria para poder oír lo que estos silencios nos quieren decir, mientras que los demás solo serán capaces de escuchar una canción, y dependiendo de quién la cante.

Published in: on 25 junio 2009 at 11:21  Dejar un comentario  

¿INTOLERANCIA O IGNORANCIA?

08 de Junio de 2009

Ayer ya salió en el bar el cabestro de turno de cada elección, hablando en nombre (al menos eso parecía) de todos los cabestros que piensan como él, porque él sí vota. El típico saltapatrás que se envalentona el día de las elecciones (me apuesto a que en todas), poniéndose muy bien puesto él para decirnos a los que no votamos, a mí en este caso, que “no tenemos derecho a protestar” por no votar. Es decir: un borrego se cree que puede quitarme mis derechos por no balar como él. A lo mejor es que soy una loba con cara de borrega y nadie se ha dado cuenta de que lo mío es aullar.

Y yo me pregunto también cada vez que hay elecciones, que para qué mierda perdería el tiempo con ese monólogo hasta que le llegó el turno del mío, si es la saliva más inútil que he visto gastar en boca de un parraplas. Como si los que no votamos nos fuéramos a sentir intimidados (vergüenza me da escribir esa palabra) por hacer con nuestras ideas lo que nos sale de las reales pelotas. O si por decirlo a bocinazo limpio en un bar, fuera a conseguir que recapacitara y fuera corriendo a encestar un papelito de mierda, con unos ideales de mierda de algún partido de mierda, en una urna de mierda. Por favor…con el día que me pegué ayer, domingo, rascándome las pelotas todo lo que pude salvo servicios mínimos, que para eso soy ama de casa. ¿A donde vas tú, lorito pelón, con tanta verborrea, si me voy a pasar como comprobaste después de no saber ni lo que decías, tus palabras por el forro de mis queridas entretelas?

No voto porque no me sale de los huevos. No voto, porque yo no he elegido a mi representante. No voto porque es domingo y tengo mejores cosas que hacer, como rascarme la pipa entre otras que no son de tu interés. No voto porque me van a hacer el mismo caso que a ti, que sí lo haces: ni puto caso. No voto porque no creo en la política y menos en los políticos que alguien escoge por mí. No voto porque me gusta perder el tiempo como yo quiero. No voto porque estoy cansada de mentiras. No voto porque vosotros, los que nos tiráis piedras a los que no votamos, os pasáis toda una candidatura haciéndoos mala sangre por haberos equivocado en el voto y nosotros nos descojonamos de vosotros. No voto porque reírme del que me pone verde por no votar, me regala una sesión de risoterapia por la puta cara. Me sale más rentable no hacerlo. Bonito mío….tú sigue votando y alégrame la vida. Pero antes de ponerme verde, vete a la casa de una de esas personas que conoces bien, que no tienen nada que darle a sus hijos para comer, pero confían en los políticos como tú, y en cada elección están en primera línea con la papeleta en la mano esperando que cambien su suerte.

Tú vota y ponme verde, que me das salud.

Published in: on 8 junio 2009 at 22:46  Dejar un comentario