SEGUIR VIVIENDO: SEGUIR BUSCANDO

6 de Mayo de 2011.

No sé si:

Mis dedos van detrás de las palabras o las palabras van tras ellos.

Pienso lo que escribo, ni si escribo lo que pienso.

Decido con valor, ni si valoro mis decisiones.

El tiempo tiene prisa o si le empujo a tenerla.

La cordura me traiciona o yo a ella.

Sí sé que:

El amor me busca y no yo a él.

La esperanza aparece cuando la he perdido.

El espejo del alma no es donde quiero mirarme.

La vida no me espera tan sentada como yo a ella.

Los sueños no caducan, pero sí la ilusión de soñar.

He aprendido que:

Las cosas nunca serán como espero.

La amistad puede florecer en un solo día.

La familia siempre está al final del camino.

El éxito se construye con las cosas más sencillas.

El respeto por los animales es por lo que quiero luchar.

Busco la belleza:

Donde la mente me permite encontrarla.

Cuando la oscuridad quiere esconderla.

En la sombra a la que nadie se acerca.

En las palabras que nunca se dicen.

En la mirada de los animales.

Dudo, aprendo y sigo buscando cada día en el que decido seguir viviendo.

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Published in: on 6 mayo 2011 at 16:18  Comments (4)  

SOLEÁ: FINAL FELIZ

4 de Mayo de 2011

El sábado hice un viaje fugaz a La Coruña para llevar una perrita a una familia que la estaba esperando con los brazos abiertos. Sienna, que está ahora allí, había quedado para ir y aprovechar para vernos desde mi llegada hasta coger el vuelo de vuelta a Sevilla, pero llamó estando en el embarque para decirme que no podía. venir Como más menos me lo olía me había llevado un libro de autodefinidos y un cuaderno para escribir para hacer tiempo en esas cinco horas que me quedaban colgadas. Eso de salir del aeropuerto e irme a ver la ciudad…como que no. Cuando me trajo la cigüeña al mundo se perdió por el camino el sentido de la orientación y aterricé desnortada, así que ni se me pasó por la cabeza la idea de salir de allí. Lo importante era llevar a la Soleá a su destino y me encantó la idea de formar parte de ese final feliz que tantos peques no tienen, por lo que esas cinco horas me importaban un pito.

A la llegada al aeropuerto de La Coruña estaban todos esperando: Hugo la mujer, los tres niños y una sobrina. Solo con ver sus caras cuando vieron a la perrita sabía que iba a estar en muy buenas manos. Soleá estaba a su aire, como si hubiera estado siempre con ellos. Quien dice siempre, dice el mes y medio que tiene la enana. Preciosa.

Fueron tan amables que para que no me quedase esperando esas cinco horas me invitaron a ir con ellos a casa de su hermano en Arteixo, donde iban a comer. Me daba mucha vergüenza porque no les conocía de nada y no me esperaba un gesto como ese. Entonces pensé: “Pero…¿Qué coño?” Y acepté la invitación. Fuimos a su casa y allí estuvimos todos comiendo, hablando y riendo. Después fuimos a dos bares y estuve probando varios licores. Me hicieron sentir como una más de la familia y estaba tan agusto que casi pierdo el vuelo de vuelta. Aunque parezca mentira por conocernos tan solo de ese día, fué lo más parecido a volver a pasar un día con mi familia. No tengo palabras para agradecerles a todos el acogimiento y la forma en que me trataron. Son esa clase de ocasiones que escasean en la vida y que se mantienen en la retina por mucho tiempo como algo grande. Tan grande como todos ellos. Os esperamos en Sevilla.

MUCHAS GRACIAS POR TODO

Published in: on 4 mayo 2011 at 10:25  Comments (2)