HASTA SIEMPRE, BETÚN

24 de Noviembre de 2011

A tí, Betún, mi bichichi, como me gustaba llamarte. Por todas las noches que hemos dormido juntos, por tantos mimitos que me has dado incluso estando malito, porque nunca te viniste abajo. Por haberme hecho feliz estos meses. Para tí, mi enanito, que has dejado un vacío en mi cama donde siempre estará tu cachito esperando.                                                                                                                                                     Te dedico este post para dar fe de tu existencia y por todo el amor que te tengo.

Hasta pronto mi bichichi, no te voy a olvidar 😦

Te quiero, enanito.

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Published in: on 24 noviembre 2011 at 20:50  Comments (2)  

MI VOTO PARA EL 20N

10 de Noviembre de 2011

Me he topado con ésto pululando por internet. Me encanta, define mi posición ante la política en breves y acertadas palabras.

En realidad es una camiseta, pero he pedido permiso al dueño de la página web para recortar el texto y pegarlo aquí. En la parte de abajo del cartel está la dirección de donde lo he sacado. Esta camiseta y otras varias con diferentes textos están a la venta en la misma página. Os la recomiendo; es muy entretenida y tiene de todo.

He aquí lo que haré el día de las Erecciones. (No hay error ortográfico).

Published in: on 10 noviembre 2011 at 13:10  Comments (4)  

DIARREAS MENTALES MATUTINAS

03 de Noviembre de 2011

8:10 am.

Hace un día de mierda. Está lloviendo mucho y tengo un trancazo del quince. He dejado un trocito de ventana abierta por si algún gato ha quedado afuera y quiere entrar, aunque el garaje siempre está abierto y a algunos prefieren estar allí. Está entrando mucha agua y estoy con la fregona a cada rato. No me gusta nada que llueva de esta manera por mucha falta que digan que haga, porque tengo a casi toda la tropa metida en casa y no doy abasto ni limpiando, ni esquivando gatos, ni secando agua.

Algo bueno traerá el día. Voy a ser positiva porque si no lo hago, hoy me da un chungo. Seguro.

La operación estaba prevista para el 7 de noviembre, pero la gine me llamó por teléfono tres días después de la última cita, cuando ya había dejado incluso el consentimiento de la operación firmado. Quería que probase un tratamiento hormonal durante dos meses antes de volver al quirófano. Me dijo que volviera a la consulta y allí me estaba esperando con el gine que tuve anterior a ella. Después de muchas preguntas y explicaciones me dejé convencer. No pierdo nada por probar, espero que tampoco el tiempo.

Habrá quién piense que soy gilipollas por tener tangas ganas de ir al tajo pero ya no aguanto más esta mierda, ni estas reglas que ahora vienen con rebaja y en vez de una tengo dos al mes. Un día estoy de muerte y al otro tirada como una colilla del dolor y sangrando como una cochina. Si hicieran matanza conmigo en esos días, se forrarían. La gine dice que tengo las hormonas…no dijo palabra alguna, solo decía que no con la cabeza con cara de póker. Vamos, que están como Ibex.

(Acaban de parar la lluvia y el viento de golpe; el universo ha oído mis plegarias).

El estor se ha empapado con la lluvia por dejar la ventana abierta. Ha pasado de color beige a nicotino. Quiero dejar ésta mierda de tabaco que me tiene amargada, todo el puto día con el cigarro en la mano. Si supiera que no me voy a poner cebollona por la ansiedad lo dejaría, pero para ser completita lo único que me haría falta sería engordar; ni muerta. La báscula que tenía era de cristal y un día con un pequeño golpe se hizo añicos, no quiero comprar otra porque volveré a pesarme tres veces al día. Ya hace más de cuatro meses y sigo teniendo “mono” pero también me siento liberada. Despelotarse y vestirse tantas veces al día es demasiada esclavitud para un minuto de gloria tan esperado y que a veces no es tal.

11:01 am.

Sigue sin llover y sigo fumando. Voy escribiendo a ratos entre marujeo y marujeo; solo me queda algo de plancha. No me siento bien pero tengo que echarle cojones, para eso ahora soy ama de casa aunque sea por fuerza mayor.

Ha venido el chico de Mercadona con la compra. Tengo la cabeza en el culo, en vez de comprar un paquete de seis cajas de litro he comprado seis paquetes de seis litros. Treinta y seis litros de leche para invitar a café a toda Sevilla. Ando despistada sin motivo: no estoy mal, ni depre, ni nada que se le parezca para hacer estas cagadas. Menos mal que no caducan hasta enero 😦 A ver si aprendo de un puta vez a hacer arroz con leche y le saco provecho al error, porque la última vez que lo hice me sirvió como arma arrojadiza. No tengo en los genes el sentido culinario de mi madre, que cuando lo hace hasta vienen los vecinos a pedirle un poquito. Ya me gustaría aprender, a J. le encanta y le podría dar algún lustro una sorpresa. Me ha dado mil veces la receta y mil la he anotado en algún papel que se ha perdido en algún lugar. Tengo la mala costumbre de que, cuando me sale algún plato muy bien me despreocupo del papel y no sé que hago con él que nunca más lo encuentro. Me paso la vida pidiendo recetas  a todo cristo para hacer y probar platos nuevos. Desaparecen si no los apunto en el cuaderno de las chuletas.

11:26 am.

Siempre escribo por la noche, hoy con la excusa de que no me siento bien y de que voy a marujear menos (creo) lo hago por la mañana. Además es día de dedos sueltos aunque escriba por escribir. Las amas de casa normales tienen amigas con las que tomarse un cafecito por las mañanas: cuando dejan los niños en el cole, cuando van a la compra o porque quieren. Yo no tengo niños, me traen la compra a casa y cuando alguien me dice de tomar un café por la mañana, casi siempre digo que no si no me avisan con tiempo. Si tengo que salir prefiero saberlo para organizarme. La ultima mañana que salí fue con Su, y ya ha llovido. Qué buena mañana pasé, todo lo que sea salir de la cueva es acojonante.

Han cambiado el horario de la petanca y partir de hoy entrenamos a las 16:30.  Anochece temprano y no se ve una mierda si vamos más tarde. Tengo que ir sí o sí.

Hoy no tengo prisa con la comida, voy a hacer merluza en salsa verde y tengo tiempo de sobra. Aunque sinceramente y si pudiera, los días que estoy enferma contrataría a alguien para que cocinara por mí. Parece poco pero ayuda mucho; no me apetece nada.  Me voy a la ducha a a ver si se me quita esta caraja de encima que el agua espabila mucho 😉

P.D. Tengo un mes para consumir 36 litros de leche; se admiten sugerencias.

Published in: on 3 noviembre 2011 at 10:42  Comments (1)